Con una profunda reflexión sobre el valor irremplazable de la dignidad humana y los límites de la tecnología en el aula, el reconocido ingeniero y doctor en Filosofía, Mois Navon, fue el expositor central del III Seminario de Transformación Digital de la Universidad Católica del Maule (UCM), titulado «Inteligencia Artificial y desafíos éticos para las Instituciones de Educación Superior». 

Navon posee una trayectoria de primer nivel en la industria tecnológica global. Durante años se desempeñó como ingeniero jefe en Mobileye, la influyente compañía donde formó parte del equipo que desarrolló el chip precursor de los vehículos autónomos. Con el tiempo, integró su formación técnica con el estudio doctoral en Filosofía, convirtiéndose en un referente internacional sobre los dilemas éticos, filosóficos y antropológicos que plantea la irrupción de la inteligencia artificial en la sociedad moderna. 

Dignidad humana en la era digital

En su intervención en la UCM, Navon hizo hincapié en la necesidad de distinguir con claridad las capacidades algorítmicas de la esencia de la persona humana: “La dignidad humana consiste en respetar a los seres humanos por lo que son, porque tenemos algo especial. Cada uno de nosotros viene a este mundo para aportar algo único. Necesitamos darnos cuenta de que las máquinas son máquinas, no tienen dignidad humana, y que hay algo cualitativamente diferente entre un ser humano y una máquina, aunque hoy se nos presenten como humanos”. 

El especialista abordó además la problemática del uso indiscriminado de la Inteligencia Artificial en los procesos formativos y la tendencia a delegar en la tecnología las tareas académicas: “Tenemos un enorme problema hoy en la educación y es que las máquinas pueden hacer casi todo el trabajo. Cualquier tarea que le pidas a un estudiante, puede resolverla a través de una máquina. Por eso, el gran desafío actual en la educación es llevar la evaluación y el aprendizaje de vuelta a las aulas, utilizando métodos de interacción verdaderamente humanos, como exámenes orales, debates o juegos de roles, que eviten la intermediación de las máquinas”.

Respecto a la labor de los profesores y catedráticos, Navon remarcó que las herramientas de IA son valiosas para apoyar la investigación y la planificación, pero advirtió sobre el riesgo de perder la autenticidad docente: “Se han realizado estudios que muestran que si simplemente dependes de la máquina para preparar tu clase, los estudiantes lo reconocen y se dan cuenta; eso le quita el poder al proceso educativo. Todos deberíamos usar las máquinas para ayudarnos a hacer nuestro trabajo, no para que hagan el trabajo por nosotros. No puedes simplemente pulsar un botón y decir ‘aquí está tu clase’, eso no va a funcionar”.

Finalmente, el filósofo y tecnólogo resaltó el deber imperativo que tienen las universidades de formar a sus estudiantes con un sentido ético explícito y guiado hacia la responsabilidad personal: “Necesitamos enseñar ética a todo el mundo. Hay que decirles explícitamente a los estudiantes que son responsables de su propia educación, de su propio desarrollo, y que hacer que una máquina escriba su trabajo es malo para ellos mismos. La respuesta en la educación del futuro no es descartar lo existente, sino integrar lo antiguo y lo nuevo: enseñar las habilidades básicas y disciplinares, pero también enseñar a interactuar con la tecnología desde la ética”.

Alineación institucional y desarrollo de capacidades

El seminario, desarrollado en el Campus San Miguel, se estructuró como un esfuerzo de articulación interna entre la Vicerrectoría de Administración y Finanzas y la Vicerrectoría Académica de la UCM, demostrando que la transformación digital es un proceso integral que incide en la docencia, la investigación, la gestión, la cultura y el gobierno de datos. 

En las palabras de apertura, el director general de Finanzas y Operaciones de la UCM, Darío Herrera Mora, relevó la visión institucional de la transformación digital: “En su sentido más profundo, no es sólo tecnología; utiliza tecnología, pero se sostiene en las personas, en las capacidades de adaptación, en el liderazgo y en la gobernanza. Este será uno de los principales desafíos: sensibilizar, acompañar y preparar a nuestra comunidad para un proceso dinámico y de constante re-aprendizaje. La tecnología es quien va a facilitar el cambio, sin embargo, será nuestra cultura institucional la que determine y decida si este cambio se consolida o no”. 

La jornada contó también con la participación del director de Tecnologías de la Información de la UCM, Cristián Matamala Gómez, quien detalló los avances del plantel en materia de Gobierno de Datos, ciberseguridad y personalización de la experiencia universitaria; así como con la presentación de Rodrigo Loyola Armijo y Loreto Boitano Contreras, directores de las áreas de TI y Transformación Digital de la Universidad Andrés Bello (UNAB), quienes mostraron la aplicación de asistentes virtuales académicos en su institución.