Con el fin de reconocer la labor social, cultural, sanitaria y patrimonial que desempeñan los trabajadores y trabajadoras de cementerios en el país, un grupo de senadoras y senadores presentó un proyecto de ley para declarar el 4 de noviembre de cada año como el Día Nacional del Trabajador de Cementerios.

La iniciativa, que fue remitida a la Comisión de Trabajo y de Previsión Social de la Cámara Alta, busca reconocer la labor esencial para el respeto de los rituales funerarios y la dignidad de las personas fallecidas y de sus familiares, que realizan las más de 15 mil personas que trabajan en los distintos cementerios entre ellos sepultureros, cuidadores, administrativos, personal de limpieza y mantenimiento.

Según los mocionantes -Danisa Astudillo, Daniella Cicardini, Alfonso De Urresti, Fidel Espinoza y Gastón Saavedra- esta declaración es un mínimo homenaje a la entrega, compromiso y relevancia para la memoria y dignidad de este sector de trabajadores del país. Agregan que el reconocimiento de esta fecha por medio de una ley no implica necesariamente un día feriado, pero sí constituye un acto simbólico de justicia, dignidad y visibilidad hacia quienes cumplen funciones esenciales dentro de nuestra sociedad, aún en momentos de duelo y tragedia colectiva.

La fecha escogida para conmemorar este día se debe a que el 4 de noviembre de cada año, se conmemora en varios países de Latinoamérica el Día del Trabajador de Cementerios, en honor a San Carlos Borromeo, cardenal italiano, santo patrono de los trabajadores funerarios, reconocido por su dedicación a los enfermos y moribundos durante las epidemias de peste del siglo XVI.

En países sudamericanos, como Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia, reconocen simbólicamente esta fecha y en especial destaca el caso de Argentina donde la fecha del 4 de noviembre ha adquirido mayor relevancia dentro del sector funerario, gracias a la iniciativa de los trabajadores y sus organizaciones.