El estudio, publicado en la revista BMC Medicine bajo el título “Changes in the critical nutrient content of packaged foods and beverages after the full implementation of the Chilean Food Labelling and Advertising Law: a repeated cross-sectional study”, analizó la evolución nutricional de los productos más vendidos en Chile entre 2015 y 2020, revelando que la aplicación progresiva de límites más estrictos generó una reformulación masiva y sostenida en la industria alimentaria.

La Ley 20.606 sobre Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad ha sido un hito en las políticas de salud pública para combatir la obesidad y las enfermedades no transmisibles. Sin embargo, persistía la interrogante sobre si la industria alimentaria continuaría reformulando sus productos a medida que las exigencias se volvían más severas o si, por el contrario, detendría sus esfuerzos tras la fase inicial.

Una investigación liderada por investigadoras del Centro de Investigación en Ambientes Alimentarios y Prevención de Enfermedades Crónicas Asociadas a la Nutrición (CIAPEC) del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA) de la Universidad de Chile, publicada en la revista científica BMC Medicine, entrega respuestas al analizar el impacto de la implementación completa de la normativa.

El estudio, cuya autora principal es la Dra. Natalia Rebolledo y que cuenta con la Dra. Camila Corvalán como autora de correspondencia – ambas investigadoras de CIAPEC-INTA -, examinó los cambios en el contenido de energía, azúcares totales, grasas saturadas y sodio en alimentos y bebidas envasados durante las tres fases de la ley (2017, 2019 y 2020), comparándolos con el escenario previo a su entrada en vigencia (2015-2016).

Fases de implementación – Ley 20.606 de Etiquetado de Alimentos (Chile)

Fuente: Ministerio de Salud de Chile · Ley N° 20.606 sobre Composición Nutricional de los Alimentos y su Publicidad.

Un análisis de la oferta alimentaria en Chile

Para obtener resultados representativos del consumo real de la población, el equipo de investigación utilizó un diseño de estudio transversal repetido y prospectivo. Se analizaron los productos más vendidos, definidos como aquellos que representan más del 95% de la participación de mercado en sus respectivas categorías. La muestra analítica final incluyó miles de productos recolectados anualmente en supermercados de Santiago.

Metodológicamente, el equipo aplicó los límites nutricionales más estrictos – los de la fase final de la ley o T3 – a todos los periodos del estudio. Este enfoque permitió evaluar de manera uniforme y rigurosa cuántos productos habrían calificado como «altos en» antes de la ley y cómo esa proporción disminuyó efectivamente gracias a la reformulación industrial.

Reducciones en azúcares y sodio

Los resultados confirmaron que la proporción total de productos clasificados como «altos en» nutrientes críticos descendió de un 70,8% antes de la ley a un 52,5% tras la implementación de la fase final. Las reducciones más drásticas se observaron en el contenido de sodio y azúcares totales.

En cuanto a los azúcares, la disminución fue generalizada en casi todas las categorías dulces. Destacan los untables dulces, como mermeladas y cremas, con una reducción de 44,3 puntos porcentuales, y los cereales de desayuno, con una baja de 40,4 puntos porcentuales. Por su parte, el sodio experimentó caídas significativas en productos salados, especialmente en productos horneados (-40,4 puntos porcentuales) y carnes no embutidas (-38,9 puntos porcentuales).

Si bien los cambios en grasas saturadas y energía fueron menos consistentes entre categorías, se registraron mejoras importantes en sectores clave como productos tipo snack, frutos secos y cereales. El análisis demostró un desplazamiento en la distribución del contenido nutricional hacia niveles más bajos, lo que confirma que la industria ajustó sus recetas para evitar el sello de advertencia.

Relevancia para la salud pública

Según plantean las autoras en la publicación, estos hallazgos demuestran que el diseño de la ley chilena, basado en una implementación gradual con límites cada vez más exigentes, fue efectivo para incentivar una mejora continua en la calidad nutricional de la oferta de alimentos. “La evidencia sugiere que la industria no solo respondió a la fase inicial, sino que continuó reformulando sus productos para cumplir con los estándares finales de 2019 y 2020”, confirmó la Dra. Rebolledo.

La Dra. Camila Corvalán y el equipo de investigación destacan que este estudio es fundamental para comprender cómo las regulaciones alimentarias pueden transformar el entorno alimentario. Este trabajo cobra especial relevancia dado el rol protagónico que ha tenido el INTA, a través de CIAPEC, tanto en el diseño como en la evaluación científica constante de esta política pública.

“Al enfocarse en los productos de mayor venta, la investigación captura los cambios en los alimentos que efectivamente forman parte de la dieta diaria de la población en Chile, lo que tiene un impacto directo y potencial en el metabolismo y la salud de la población a largo plazo”, concluyó la Dra. Corvalán.

Este trabajo del CIAPEC-INTA refuerza la importancia de mantener políticas regulatorias robustas y basadas en evidencia científica para enfrentar los desafíos de la nutrición contemporánea, posicionando a Chile nuevamente como un referente internacional en la evaluación de políticas alimentarias exitosas.

– Dado que la reducción de azúcares totales fue masiva, ¿se observó un aumento compensatorio en el uso de edulcorantes no nutritivos en estos mismos productos?

Sí, se observó un aumento en el uso de edulcorantes no nutritivos en productos envasados dulces. Hasta el momento hemos analizado la fase inicial de la ley de etiquetado y se observó que la prevalencia en el uso de edulcorantes aumentó de 37,9% a 43,6%. Dentro de los tipos de edulcorantes, aumentó el uso de sucralosa y estevia. Para más detalles, se puede revisar este artículo de la Dra. Camila Zancheta, del INTA: https://www.frontiersin.org/journals/nutrition/articles/10.3389/fnut.2021.773450/full

– ¿Existe evidencia de que algunas empresas hayan decidido retirar productos del mercado en lugar de reformularlos para evitar los sellos?

Sí, hay algunos casos documentados. Por ejemplo, los huevos Kinder Sorpresa fueron retirados del mercado, ya que la normativa prohíbe que los productos con sellos incluyan juguetes u otros elementos de marketing dirigidos a menores de 14 años. En términos más generales, la categoría de golosinas y chocolates tendió a no reformularse.