Mayo es reconocido como el Mes del Reciclaje, destacando el 17 de mayo como su Día Mundial y nos invita a cuestionar nuestros hábitos y el impacto que generamos en el entorno. En industrias como la gastronómica y turística, donde la generación de residuos es significativa, esta fecha se vuelve especialmente relevante.

Desde el proyecto liderado por Cristian Becker, señalan que la sostenibilidad hoy debe entenderse como una estrategia de gestión que combine impacto ambiental, desarrollo social y eficiencia operativa. “El reciclaje por sí solo no es suficiente. La clave está en cómo estas prácticas se integran al negocio y generan valor real, tanto para el entorno como para las personas”, afirma Becker.

El modelo de Casa Bosque incorpora el uso de materiales reciclados desde sus inicios, en el año 2000, en su infraestructura incluyeron más de 8.600 neumáticos, junto con prácticas operacionales como la gestión de residuos orgánicos mediante alianzas locales, la eliminación de plásticos de un solo uso y la incorporación de energías renovables, como la solar, que permite cubrir el 100% del consumo en horario diurno.

A nivel operativo, estas medidas no solo buscan reducir el impacto ambiental, sino también optimizar el uso de recursos y mejorar la eficiencia del negocio, en línea con una industria que enfrenta mayores exigencias en sostenibilidad.

Reciclaje como base de la operación

Uno de los ejes centrales del modelo es la sostenibilidad como cultura organizacional. Casa Bosque promueve la adopción de prácticas responsables al interior de sus equipos, integrando el reciclaje y el uso consciente de recursos como parte de la operación diaria. “El cambio no ocurre si no parte desde adentro. La sostenibilidad tiene que vivirse en los equipos para que sea consistente y creíble hacia afuera”, explican.

Junto con su enfoque ambiental, Casa Bosque impulsa una sostenibilidad con impacto social directo, vinculándose activamente con la comunidad a través de iniciativas que incluyen la participación de colegios, niños y juntas de vecinos. Este mismo compromiso se refleja al interior del proyecto, mediante beneficios para los trabajadores como acceso a productos a precio costo y apoyo financiero sin interés. De esta forma, la sostenibilidad se traduce en bienestar real tanto para el entorno como para los equipos, junto con un llamado a que más empresas adopten este enfoque desde su origen.

El modelo también incorpora un componente social, a través de alianzas con actores locales que permiten valorizar residuos y fomentar economías circulares. De esta forma, el reciclaje deja de ser una acción aislada y se transforma en una herramienta para generar impacto en el entorno.

En el marco del día mundial del reciclaje, Casa Bosque destaca una serie de acciones concretas que pueden ser implementadas por la industria:

  • Separar residuos desde su origen para facilitar su reciclaje y reutilización.
  • Generar alianzas para compostar residuos orgánicos y reducir desechos.
  • Optar por alternativas al plástico de un solo uso, como azucareros de vidrio, bolsas biodegradables y bombillas metálicas, entre otras opciones, permite reducir el impacto ambiental sin afectar la experiencia del cliente. 
  • Sumar productos reciclados a la experiencia del cliente, por ejemplo, vasos hechos de botellas reutilizadas, es una forma simple y efectiva de promover la conciencia ambiental. Además, resulta una alternativa eficiente en términos de costos.
  • Una forma concreta de reducir el consumo de recursos es apostar por la eficiencia energética y las energías renovables. Para ello, es clave definir un plan que contemple un presupuesto anual destinado al recambio de equipos. Se puede comenzar con cambios simples, como instalar luces LED, e ir avanzando hacia soluciones más complejas como la climatización y refrigeración. Con el tiempo, estas mejoras generan ahorros importantes. 

“Muchas de estas medidas no requieren grandes inversiones, pero sí un cambio de mentalidad. Reciclar implica hacerse cargo del ciclo completo de los recursos”, explican. Desde Casa Bosque enfatizan que el Día Mundial del Reciclaje no debe quedar solo en la reflexión, sino transformarse en un impulso para generar cambios reales y sostenidos en el tiempo.

En un contexto donde consumidores y mercados exigen mayor transparencia, Casa Bosque plantea que este enfoque no solo responde a una necesidad ambiental, sino también a una oportunidad competitiva. “La industria tiene la oportunidad de avanzar hacia modelos que no solo reduzcan su impacto, sino que también aporten valor social y económico. Ese es el estándar hacia donde estamos avanzando”, concluye.