Preocupación internacional generó el brote de hantavirus detectado en un crucero que zarpó desde el sur de Argentina a comienzos de abril, situación que hasta ahora deja al menos ocho casos diagnosticados y tres personas fallecidas. El caso encendió las alertas sanitarias debido a que el virus involucrado corresponde al virus Andes, la única variante de hantavirus en el mundo con evidencia comprobada de transmisión entre personas.
El profesor del Instituto de Biología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y especialista en hantavirus, Fernando Torres, explicó que, si bien el escenario generó gran conmoción, el contagio entre personas no ocurre con facilidad. “Tiene que existir un contacto estrecho y prolongado para que se produzca transmisión persona a persona. Por eso, las autoridades han señalado que el riesgo para el resto de los pasajeros del barco no sería tan alto”, indicó.
El académico agregó que actualmente las medidas sanitarias implementadas buscan evitar nuevos contagios y mantener controlada la situación dentro de la embarcación. “Las personas se encuentran aisladas y bajo una cuarentena superior a los 40 días, considerando que el periodo de incubación del virus puede ir entre cinco y 45 días”, detalló.
Respecto de la situación nacional, Torres advirtió que las cifras de hantavirus en Chile muestran un aumento en la letalidad durante este año. “En 2025 se registraron 44 casos en total, mientras que durante 2026 ya van 38 casos. Lo preocupante es que la tasa de letalidad pasó de un 18% a un 33%, lo que indica que aparentemente habría un aumento en el número de personas fallecidas que han contraído esta enfermedad”, sostuvo.
El investigador explicó además que los contagios en humanos suelen aumentar durante primavera y verano, aunque aclaró que la relación entre presencia de roedores y aparición de casos no siempre es lineal. “Existen periodos donde encontramos más roedores infectados en la naturaleza y coinciden con más contagios humanos, pero también hay momentos en que el aumento de casos no se explica necesariamente por una mayor presencia del virus en los ambientes”, señaló.
Investigación del virus
Desde la PUCV, el equipo liderado por Torres desarrolla investigaciones sobre poblaciones de roedores portadores del virus en distintos puntos del país. “Tenemos investigaciones desde 2011 hasta la actualidad. Visitamos lugares donde hubo contagios humanos y realizamos estudios en los roedores presentes en esos sectores, siguiendo estrictas normas de bioseguridad”, explicó el especialista.
En cuanto a la prevención, el académico insistió en la importancia de seguir las recomendaciones del Ministerio de Salud, especialmente al limpiar bodegas o espacios cerrados donde puedan existir roedores. “Se debe ventilar el lugar por al menos 30 minutos antes de limpiar, utilizar mascarilla y guantes, además de desinfectantes apropiados”, indicó. También recomendó mantener despejadas las áreas cercanas a viviendas y campings, manejar correctamente la basura y no salir de senderos habilitados en zonas silvestres.
Finalmente, Torres llamó a la población a estar atenta frente a síntomas que pueden confundirse con una gripe fuerte. “Fiebre, dolores musculares, dolor de cabeza y síntomas gastrointestinales pueden ser señales de alerta. Si existe antecedente de exposición en áreas silvestres o contacto con ambientes de riesgo, se debe acudir rápidamente a un centro asistencial para un diagnóstico oportuno”, concluyó.