El Museo Nacional de Historia Natural (MNHN), institución dependiente del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, recibió el pasado 30 de abril una muestra en herbario de Microzonia velutina —conocida popularmente como «alga abanico»— recolectada en Bahía Inútil, región de Magallanes, en el marco de una expedición científica conjunta realizada en marzo de 2025 entre investigadores del Programa Marino de la Fundación Rewilding Chile y el CADIC-CONICET de Ushuaia.

El ejemplar fue depositado por Mauricio Palacios, investigador asociado de la Fundación Rewilding Chile, y recibido por Víctor Ardiles, Jefe del Área de Botánica del MNHN, quien destacó el valor científico del depósito: «Incorporar este ejemplar a nuestra colección nos permite contar con material de referencia del primer registro de esta especie en Chile, y enriquece las colecciones de algas del Área de Botánica con una muestra proveniente de uno de los territorios marinos más remotos y menos estudiados del país».

Microzonia velutina es una pequeña macroalga parda de no más de 3 centímetros de altura, con forma característica de abanico y una pigmentación iridiscente en sus bordes. Fue hallada como parte de la flora del sotobosque submarino, creciendo sobre sustratos rocosos bajo los bosques de Macrocystis pyrifera —el huiro o sargazo—, cuyas frondas pueden alcanzar los 80 metros de altura. Se trata de una especie relativamente escasa y poco conocida, más típica de Nueva Zelanda, con solo dos registros previos en el hemisferio sur, ambos en la costa atlántica de Argentina. Su hallazgo en aguas chilenas amplía significativamente su rango de distribución conocido.

El descubrimiento fue documentado y publicado en la revista científica Botanica Marina —la más clásica en su especialidad— bajo el título «New records of Microzonia velutina (SyringodermatalesOchrophyta) in Isla Grande de Tierra del Fuego in the sub-Antarctic region», con autoría de investigadores de la Fundación Rewilding Chile, el CADIC-CONICET de Ushuaia, la Universidad de Concepción y la Universidad Nacional de la Patagonia, entre otras instituciones.

«En el contexto de la crisis climática, ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad marina en altas latitudes es fundamental para sustentar estrategias de conservación y refuerza el valor biogeográfico de Tierra del Fuego y en particular de Bahía Inútil, como zona clave para la diversidad subantártica», señaló Mathias Hüne, Director del Programa Marino de Rewilding Chile.

Para Mario Castro, Director del Museo Nacional de Historia Natural, este depósito es una muestra del valor que tiene la colaboración entre instituciones: «Alianzas como la que hoy concretamos con Rewilding Chile son fundamentales para cumplir nuestra misión. El museo no puede estar en todos los rincones del país, pero sí puede ser el lugar donde el conocimiento generado en esos territorios se resguarda y se pone al servicio de la ciencia y la sociedad. Que un ejemplar recolectado en los fondos marinos de Bahía Inútil pase a formar parte de nuestras colecciones es exactamente el tipo de trabajo colaborativo que queremos seguir impulsando».

Para el MNHN, el ingreso de este ejemplar representa un valioso aporte al conocimiento y resguardo del patrimonio natural de Chile. Esta no es la primera donación de Rewilding Chile a la institución: previamente, la organización entregó una larva de pez hielo (Champsocephalus esox), obtenida durante una expedición científica en Bahía Inútil en julio de 2024. El espécimen, de aproximadamente 2 cm de longitud, fue recolectado en el marco de estudios de zooplancton en ecosistemas marinos australes y corresponde al primer registro documentado de la especie en estado larval, constituyendo un avance significativo para la ciencia. El ejemplar fue incorporado al Área de Zoología de Vertebrados, fortaleciendo el valor de las colecciones científicas del Museo.

Las colecciones científicas del museo constituyen una memoria viva de la biodiversidad del país y un recurso irremplazable para la investigación presente y futura, en línea con los principios de la Política Nacional de Museos 2026–2031, que promueve el rol de los museos como custodios activos del patrimonio natural y cultural de la nación.

Sobre el Museo Nacional de Historia Natural

Fundado en 1830, el Museo Nacional de Historia Natural es la institución científica más antigua de Chile y una de las más importantes de América Latina en el ámbito de las ciencias naturales. Depende del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural (SERPAT) y del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. Sus colecciones albergan más de cuatro millones de especímenes de las áreas de Zoología, Botánica, Entomología, Antropología y Paleontología.