A pesar de las intensas precipitaciones que acompañaron gran parte del día, cientos de familias, comunidades, movimientos eclesiales y peregrinos provenientes de distintos lugares de Santiago se congregaron en el Templo Votivo de Maipú para expresar su devoción a la Virgen del Carmen y encomendar bajo su protección a Chile.
La celebración principal se realizó al mediodía y fue presidida por el cardenal Fernando Chomali Garib, arzobispo de Santiago, en una Eucaristía que reunió a fieles de todas las edades, quienes participaron con profundo espíritu de oración y esperanza. En la Santa Misa también estuvieron presentes la Primera Dama María Pía Adriazola, y el alcalde de Maipú Tomás Vodanovic.
En su homilía el Cardenal Chomali señaló que “La Virgen del Carmen, representa todo lo que queremos para nuestra vida, para nuestra familia y lo que queremos para Chile». Hoy, nuestro país, señaló el cardenal, “es una boda donde, donde falta vino. Hay pobreza. ¿Cómo superamos esa pobreza? no la superamos esperando que cambien las leyes, la superamos ayudando a nuestro propio vecino. Nosotros somos fuente de cambio. Si todos los que nos declaramos católicos viviéramos con esa ética, Chile cambiaría hoy mismo. Ya es tiempo de empezar.»
También agregó: “Nosotros sabemos lo que tenemos que hacer. Mirando a María y mirando a Jesús. Tenemos que dar la vida por los demás. Tenemos que poner alegría. Tenemos que poner esperanza donde no hay esperanza. Tenemos que vivir el mandamiento del amor y tenemos que hacerle a los demás lo que queremos que nos hagan, y no hacerle a los demás lo que no queremos que nos hagan. Recuerden lo que la Virgen nos pide: Hagan lo que Él les diga”.
Llamado a rezar por Carabinero herido
Al comenzar la celebración, el cardenal Fernando Chomali invitó a toda la asamblea a elevar una oración por el cabo primero de Carabineros que permanece en estado de extrema gravedad tras resultar herido durante un procedimiento policial en la Región de Los Ríos. Junto a los fieles reunidos en el Santuario Nacional de Maipú, encomendó también a su familia, pidiendo por su pronta recuperación.
Antes de iniciar la Eucaristía, el arzobispo de Santiago rezó un Ave María por el funcionario policial, gesto que fue acompañado por toda la comunidad presente en la celebración de la Virgen del Carmen.
Sin importar la lluvia
Durante toda la jornada, el Santuario Nacional mantuvo un amplio programa de celebraciones. Además de las Eucaristías, los peregrinos pudieron participar en momentos de adoración al Santísimo Sacramento, oración guiada con la Palabra de Dios y diversas instancias de recogimiento espiritual. En el marco del centenario de la coronación de la Virgen del Carmen, muchos fieles también vivieron las condiciones para recibir la indulgencia plenaria concedida con ocasión de esta conmemoración.
La festividad de Maipú fue una de las numerosas celebraciones que se realizaron a lo largo del país para honrar a la Reina de Chile. Desde Arica hasta Punta Arenas, parroquias, santuarios y comunidades se unieron en oración para renovar la tradicional devoción del pueblo chileno a la Virgen del Carmen, figura profundamente arraigada en la historia, la fe y la identidad nacional.
En el Santuario Nacional de Maipú, la lluvia no impidió que los fieles llegaran hasta los pies de la Virgen. Muchos lo hicieron como peregrinos, otros para agradecer favores recibidos o encomendar a sus familias, reafirmando una tradición que atraviesa generaciones y que continúa convocando a miles de personas cada 16 de julio.
Ángela Toro, señaló que hace 30 años vino un 16 de julio a ofrecer a la Virgen del Carmen la vida de su hijo que nació el 18 del mismo mes. Hoy, regresa como cada año a dar las gracias por estos 30 años protegiéndolo”. “Para mí es muy importante, ella me lo proteje y lo cuida”
José Ortega señala que la Virgen del Carmen representa la espiritualidad de todos los católicos. “Me siento orgulloso de venir a ver a la Virgen, a pesar del clima. Ella representa la comunión con Dios”. Es muy importante en mi vida”.
La celebración de este año adquirió un significado especial al enmarcarse en el centenario de la coronación canónica de Nuestra Señora del Carmen, una efeméride que durante todo 2026 ha convocado a diversas iniciativas pastorales y celebraciones en todo Chile para renovar la confianza en quien, desde hace más de un siglo, es reconocida como Reina y Madre de la nación.