
Un nuevo hito para la ciencia aeroespacial chilena se concretó la madrugada de este martes. A las 03:10 horas (Chile), el nanosatélite SUCHAI-4, desarrollado por el Laboratorio de Exploración Espacial y Planetaria (SPEL) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, fue lanzado exitosamente al espacio.
El dispositivo, un nanosatélite tipo CubeSat de 3 unidades (3U), despegó desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 4E (SLC-4E) en la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg, en California, Estados Unidos. SUCHAI viajó a bordo de la misión Transporter-17 de SpaceX, y fue gestionado por la empresa italiana D-Orbit. El satélite fue puesto en una órbita polar sincrónica al sol a unos 590 kilómetros de altitud.
El profesor Marcos Díaz, académico de la FCFM e investigador principal del proyecto, detalló los próximos desafíos tras el exitoso despegue. «El principal logro tecnológico de esta misión fue integrar diversos instrumentos en un espacio tan reducido, logrando que el satélite opere con un nivel de autonomía y precisión inéditos para nosotros. El SUCHAI-4 condensa al SUCHAI-2, SUCHAI-3 y PlantSat, ofreciendo diversas oportunidades como plataforma de prueba. Ahora entramos en una etapa crucial: junto a radioaficionados de todo el mundo y estudiantes chilenos, estamos a la espera de captar las primeras señales que nos confirmen que el SUCHAI-4 está activo y listo para comenzar a ser comandado», explicó.
Con un peso de tan solo cinco kilos y un volumen de cinco litros, el SUCHAI-4 operará como un verdadero laboratorio autónomo en órbita. A diferencia de sus predecesores, cuenta con un sistema de control de apuntamiento fino de alta precisión, que le permitirá testear un nuevo sistema de comunicaciones ópticas (láser) hacia la Tierra. Además, evaluará sistemas de radio LoRa (Long Range) para extraer datos desde zonas remotas, llevará un telescopio que cubre el espectro ultravioleta e infrarrojo cercano, y observará muestras biológicas para estudiar su reacción al ambiente espacial.
La decana de la FCFM, Susana Mondschein, destacó la importancia de este nuevo paso para la ingeniería y la formación nacional, mencionando que «para nuestra Facultad, el exitoso despliegue del SUCHAI-4 es motivo de un profundo orgullo. Esta misión no solo consolida años de investigación y desarrollo tecnológico de frontera realizado en nuestras aulas y laboratorios, sino que es una plataforma invaluable para la formación de nuestros estudiantes. Estamos demostrando que desde la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile tenemos la capacidad humana y técnica para liderar misiones espaciales de alta complejidad».
El desarrollo del SUCHAI-4 fue posible gracias al financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a través de diversos fondos (Fondef, Fondecyt y programas Anillo), consolidando una red de colaboración en la que participan instituciones como la Subsecretaría de Telecomunicaciones (SUBTEL), la Universidad de Santiago (USACH), Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Universidad de Antofagasta, Universidad Austral de Chile (UACh), y la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN) , además de socios internacionales de Estados Unidos, Canadá y Países Bajos.
«Este lanzamiento es un paso firme hacia la consolidación de nuestra soberanía y capacidad aeroespacial. Este hito refleja el impacto real de la inversión estatal en ciencia y demuestra que en Chile tenemos el talento para desarrollar tecnología de clase mundial. Como Ministerio, seguiremos impulsando proyectos que posicionen a nuestra ciencia nacional en las grandes ligas y que generen conocimiento desde Chile para el mundo», enfatizó la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Ximena Lincolao, relevando el valor estratégico de esta iniciativa.
El SUCHAI-4 se enmarca dentro de un programa sostenido de exploración espacial liderado por la Universidad de Chile. Esta nueva misión representa la continuación metodológica y tecnológica de una exitosa trayectoria de vehículos pioneros en el país, consolidando los aprendizajes obtenidos con los satélites anteriores del laboratorio SPEL: el SUCHAI original (el primer satélite construido en Chile, lanzado en 2017), seguido por SUCHAI-2, SUCHAI-3 y PlantSat (lanzados en 2022). Este historial ha permitido cimentar un ecosistema nacional capaz de diseñar, construir y operar tecnología aeroespacial avanzada.
Tras su despliegue en órbita desde el cohete Falcon 9, el SUCHAI-4 entrará en una fase de estabilización. Desde la Tierra, el equipo del laboratorio SPEL se mantendrá monitoreando los sistemas, dando inicio oficial a una nueva y emocionante etapa en la exploración espacial chilena.