Un sistema frontal frío llegará a la zona central de Chile a partir del miércoles 8 de julio en horas la noche y se prolongará hasta el sábado en la madrugada, dejando lluvias y vientos moderados.

Así lo informó el agroclimatólogo de la Universidad de Talca, Patricio González Colville, quien indicó que “en la Región del Maule los modelos probabilísticos estiman que el miércoles vendrán chubascos débiles con vientos de 40 a 50 kilómetros por hora, mientras que el viernes será más lluvioso con un segundo pulso que dejará 40 a 50 mm en las provincias de Linares y Cauquenes, y en torno a 35 mm en Talca y Curicó, pero sin viento”.

El especialista indicó que la intensidad será mayor en las regiones al sur del Maule y menor en las regiones al norte, incluso estima que “probablemente las lluvias podrían llegar atenuadas a Santiago”.

“Afortunadamente estas precipitaciones dejarán algunos centímetros de nieve en la cordillera y ayuda a recuperar el déficit de lluvias que, en el caso de la Región del Maule, alcanza el 60%. También es necesaria para los embalses, que son vitales para la temporada de riego”, destacó.

Inicio de ciclo de lluvias

El académico del Centro de Investigación y Transferencia en Riego y Agroclimatología (Citra) de la UTalca, subrayó que estas precipitaciones marcan el inicio del ciclo de lluvias de invierno.

“La mayor intensidad de estos sistemas frontales debieran ser a finales de julio y en agosto, algunos asociados a ríos atmosféricos como es el caso que está ocurriendo, esta segunda semana de julio, en las regiones de la Araucanía y Los Ríos, por lo cual hay que tener mucha precaución porque estamos bajo la influencia de un evento El Niño, que evolucionará de fuerte a extraordinario en el segundo semestre», apuntó.

En ese sentido, González añadió que el riesgo para las ciudades se eleva este invierno porque el citado fenómeno está asociado eventos de lluvias intensas en corto plazo. «El área urbana no es capaz de evacuar lluvias concentradas en cortos períodos de tiempo y, en los sectores rurales, los desbordes de canales o ríos siempre son una amenaza latente, al carecer de defensas fluviales que puedan controlar las crecidas” finalizó.