El próximo 1 de junio, la atención política del país se concentrará en el Congreso, donde el Presidente entregará su primera Cuenta Pública ante las principales autoridades del Estado y la ciudadanía. Este discurso no solo resume lo realizado por el Gobierno, sino que también muestra cuáles serán sus prioridades y los desafíos que marcarán el rumbo del país en los próximos meses.
Así lo explicó el cientista político y académico del Centro de Análisis Político (CAP) de la Universidad de Talca, Mario Herrera Muñoz, quien subrayó que “la cuenta pública es un acto republicano en el cual el mandatario le habla al país y rinde cuentas sobre los avances, pero también es la oportunidad en que se busca proyectar algunos de los desafíos que tiene por delante”.
Herrera subrayó que esta ceremonia funciona como una señal política e institucional, porque reúne al Ejecutivo con el Congreso Pleno y también con representantes del Poder Judicial y de distintos servicios públicos. Por eso, más allá de los anuncios, se trata de un momento clave para observar cómo el Gobierno busca conducir su agenda.
En el caso de la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast, el académico advirtió que el discurso tendrá una “carga adicional política, comunicacional y simbólica. Esta última nos va a dar la pauta de cómo van a ser las sucesivas cuentas públicas del Gobierno”, sostuvo.
Una de las señales estará en la duración del mensaje. Herrera recordó que las cuentas públicas han tenido estilos muy distintos en la historia reciente y pasada del país. «Mientras el expresidente Gabriel Boric marcó récords por la extensión de sus discursos, otros mandatarios, como Juan Antonio Ríos, llegaron a realizar cuentas mucho más breves, una de ellas de apenas 27 minutos», detalló el investigador del CAP.
Para el especialista, estos elementos no son menores, ya que la duración y el tono también comunican prioridades. “Son pocas las instancias en las cuales los presidentes tienen absolutamente toda la atención mediática”, señaló, aludiendo al peso que tiene este mensaje en la agenda pública nacional.
Más que una lista de anuncios
Herrera planteó que existen cuentas públicas centradas principalmente en enumerar obras, cifras y medidas, lo que describió como una especie de “lista de supermercado”. Sin embargo, también hay discursos que buscan ir más allá del inventario de acciones y entregar una dirección programática.
En ese sentido, el académico indicó que una Cuenta Pública permite observar si el Gobierno se concentrará en detallar avances sectoriales o si intentará explicar hacia dónde quiere conducir al país.
Otro aspecto clave será el vínculo con el Congreso. Aunque el Ejecutivo pueda contar con un escenario legislativo favorable, el experto recordó que la política chilena enfrenta altos niveles de fragmentación, polarización e intensidad, especialmente en la Cámara de Diputadas y Diputados. “Si bien este es un hito republicano, no está exento del conflicto clásico de la política”, afirmó.
Respecto al impacto ciudadano, el académico precisó que «las cuentas públicas pueden generar efectos comunicacionales relevantes, aunque generalmente de corto plazo. Por eso, y más allá de los anuncios, su importancia está en dar cuenta a la ciudadanía sobre el estado del país y las prioridades del Gobierno», concluyó.