COMUNICADO DE PRENSA

El mar siempre ha estado ahí. Como paisaje, como alimento, como sustento, como identidad. En Chile, donde la costa parece infinita, cuesta imaginar que ese mismo mar —el que celebramos cada mes de mayo— esté devolviéndonos lo que nunca debió recibir: “Plástico”.

No es una imagen lejana de basura flotando, sino algo mucho más cercano, más invisible y fragmentado. Presente en los peces, en los mariscos, en la sal que consumimos a diario. Y también —cada vez con más evidencia— en frutas, verduras y hortalizas, porque los microplásticos viajan por el aire y la lluvia, infiltrándose en la tierra que produce nuestros alimentos.

A nivel global, más de 11 millones de toneladas de plástico ingresan al océano cada año. Una cifra que parece distante, pero sus efectos no lo son. En Chile, la acumulación de residuos afecta a quienes viven del mar, especialmente a pescadores artesanales y comunidades costeras, que ven cómo su fuente de sustento se deteriora día a día.

No es solo una crisis ambiental. Es una crisis silenciosa que atraviesa la salud, la alimentación y la economía local.

“En esa realidad concreta nace Pescando Plástico: Redes por un mar limpio, una campaña impulsada por la Corporación de Desarrollo y Fomento de Orilleros, Pescadores Artesanales y Algueras de ChileCORPACH, que busca enfrentar el problema desde donde ocurre: en el territorio, en el mar, en las manos de quienes lo conocen mejor que nadie”, señala su presidente, Hernán Cortés.

“Proponemos algo simple, pero profundo: que los propios pescadores, buzos mariscadores y comunidades costeras se conviertan en protagonistas de la recuperación del océano, extrayendo plástico tanto de la superficie como del fondo, mientras se fortalecen procesos de educación y conciencia en sus territorios”, explica.

“No se trata solo de limpiar, sino de cambiar la relación con el mar. Porque el impacto ya no es abstracto: está en la mesa, en lo que comemos, en lo que respiramos. Y también en lo que dejamos a quienes vienen después”, agrega Cortés.

Aprovechando la visibilidad que genera el Mes del Mar en el país, la campaña hace un llamado a mirar esta realidad. A no seguir postergando una conversación incómoda, pero urgente. 

“Pescando Plástico” busca activar a la ciudadanía, a los medios de comunicación y a actores públicos y privados para que se sumen a esta causa, a través de una campaña de recolección de fondos que financie la fase piloto que se quiere implementar en cuatro regiones del país: Aysén, Los Lagos, Biobío y Antofagasta.

Se pueden concretar aportes, desde mil pesos o más, mediante transferencia con los siguientes datos de destino:

  • Titular: Corpach
  • RUT: 65.147.483-3
  • Banco: BancoEstado
  • Tipo de cuenta: Cuenta Vista
  • Número: 53971009604

Pueden enviar el comprobante, o requerir mayor información, a: contacto@corpach.cl Se enviará un certificado digital de donante por cada aporte. Al término, (30 de julio de 2026) enviaremos la rendición de cuentas a todos quienes nos aporten, para asegurar la transparencia del proceso.

“Detener esta crisis requiere algo más que conciencia: requiere acción colectiva. Hoy, cualquier persona puede ser parte. Informándose. Compartiendo. Apoyando. Exigiendo cambios”, destaca el presidente de CORPACH.

El mar no necesita más discursos. Necesita decisiones. Y quizás, la más importante, es entender algo que ya no admite duda: Esto no desaparece. Vuelve a nosotros.