El Banco Central de Chile presentó hoy las nuevas monedas de $10 y $50, que se incorporarán gradualmente a circulación. Las piezas mantienen los principales elementos del diseño de las monedas actuales, por lo que serán fácilmente reconocibles por las personas. Tendrán el mismo valor y circularán junto con las monedas hoy vigentes, que seguirán utilizándose con total normalidad.

Su fabricación se realizó mediante una tecnología de amplio uso internacional en la acuñación de monedas, que permitirá reducir los costos asociados a su producción. Ambas mantienen los principales elementos de diseño de las monedas actualmente en circulación, por lo que serán fácilmente reconocibles. En el caso de la moneda de $10, se incorporan algunos cambios de tamaño y canto, mientras que la de $50 conserva una apariencia muy similar a la actual.

En cuanto a sus características físicas, la moneda de $50 mantiene el mismo diseño y diámetro de la actual, pero es levemente más liviana: pasa de 7 a 6,5 gramos. Por su parte, la moneda de $10 pesa 3,46 gramos y conserva su diseño, pero reduce su diámetro de 21 a 18,7 milímetros. Además, tiene un canto liso, lo que ayudará a distinguirla de otras denominaciones.

El anuncio se realizó en una conferencia de prensa encabezada por el Gerente General del Banco, Luis Óscar Herrera; el Gerente de la División Operaciones, Raimundo García; y la Gerenta Tesorera, Cecilia Feliú. En la ocasión, Luis Óscar Herrera destacó que esta iniciativa forma parte del trabajo permanente que realiza el Banco Central para asegurar que el efectivo utilizado a diario siga disponible en todo el país de manera eficiente.

Cecilia Feliú, por su parte, explicó que las nuevas monedas no reemplazarán a las actuales. “Se sumarán al circulante existente y se incorporarán gradualmente junto con las monedas que hoy conocemos. Las monedas actuales seguirán siendo completamente válidas y podrán seguir utilizándose con total normalidad. No es necesario canjearlas”, sostuvo.

Raimundo García agregó que la denominación de $50 entrará en circulación en octubre de este año, mientras que la de $10 lo hará en enero de 2027, con el fin de facilitar una transición ordenada. Con este mismo objetivo, el Banco Central desarrollará, además, un proceso de coordinación con bancos, comercios, empresas de transporte de valores y otros actores vinculados al manejo de efectivo.

Las nuevas monedas se fabricarán mediante una tecnología de amplio uso internacional que permite reducir sus costos de producción. Este proceso utiliza electricidad para recubrir un núcleo de acero con capas de metales y disminuye el uso de aleaciones no ferrosas, como cobre o níquel, cuyos precios suelen ser más altos y volátiles.

Esta tecnología se utiliza desde hace décadas en países como Reino Unido, Canadá, México, Brasil y Colombia, entre otros. Debido a su núcleo de acero, las monedas pueden ser atraídas por un imán, característica propia del material utilizado en su fabricación.

Como parte de esta iniciativa, el Banco Central lanzó la campaña “Un cambio bien sencillo de contar”, que —a través de personas que trabajan a diario con efectivo— explicará de manera simple los principales atributos de las nuevas monedas, reforzando el mensaje central: son fáciles de reconocer, se sumarán a las actuales y las monedas hoy en circulación seguirán siendo válidas y podrán utilizarse normalmente.

“Un cambio bien sencillo de contar”

  • El mismo diseño, con nuevas características: Se sumarán a las monedas actualmente en circulación y mantendrán el mismo valor. Las personas no deberán acudir al Banco Central ni a una sucursal bancaria para obtenerlas. Se incorporarán progresivamente a la circulación y llegarán a la ciudadanía de forma natural a través del vuelto y de las transacciones habituales en efectivo.
  • Circulación conjunta: Las nuevas monedas circularán en conjunto con las monedas actuales, que no perderán su valor.
  • Mismo valor: Las nuevas monedas son de curso legal y tendrán el mismo valor de las monedas actuales.
  • Cambios de peso y tamaño: La moneda de $50 pasará de pesar 7 a 6,5 gramos y mantendrá su diámetro. La moneda de $10 será más pequeña: pasará de 21 a 18,7 milímetros de diámetro.
  • Más eficientes: Las nuevas monedas de $10 y $50 se fabricarán mediante un proceso distinto, alineado con estándares internacionales, que permitirá reducir los costos de producción.