La académica de la Facultad de Educación de la UCM, Sandra Castro entrega distintos consejos y orientaciones para fomentar el juego infantil.

En estas vacaciones de invierno dediquemos tiempo para jugar y crear con los niños y niñas, la invitación es proponer alternativas entretenidas y económicas que fomenten a la vez una sana diversión.

Uno de los aspectos más importantes a estimular en niños y niñas es la imaginación. Esta es la capacidad que tiene la mente humana para representar en el pensamiento las imágenes de objetos, hechos reales o ideales, y es propio de la infancia. Aprovechemos lo que tenemos en casa, ya que podemos brindar muchas oportunidades de estimulación sobre todo con elementos simples y fáciles de obtener.

Entre las razones para estimular continuamente la imaginación en nuestros niños y niñas, están el aporte a las habilidades de tipo creativas o talentos, que ofrecen una serie de ventajas como el potenciar la inteligencia, fomentar la curiosidad por las cosas o eventos, ayuda a la creatividad, a asumir diferentes tipos de retos, etc. Todo esto les motivará y ayudará al desarrollo de su autoestima, sobre todo cuando logren resolver estos retos y, además, evitará el aburrimiento.

La imaginación y la creatividad nos acompañan desde que nacemos, pero para formar una personalidad creativa e imaginativa es imperioso poner al alcance de los niños y niñas los medios y/o instrumentos necesarios para favorecer su desarrollo progresivo.

Lo más importante es tener instancias y espacios para jugar, ya que a través del juego la imaginación se estimula en forma natural.

Qué hacer en casa para potenciar la imaginación de los niños y niñas:

Cuando escuchemos la frase «estoy aburrido/a», es hora de intervenir para buscar nuevas formas de jugar o hacer actividades diferentes:

Facilitar herramientas o materiales: idealmente se pueden utilizar todo tipo y tamaños de cajas de cartón, una de ellas o un contenedor con materiales reciclados como tubos de papel higiénico, vasos de yogurt, cajas de té, caja de pasta de dientes, botellas plásticas, entre otras, más pegamentos, tijeras, pinturas, diferentes tipos de papeles, cartulinas, lápices, tiza, crayones, lápices de cera, elementos que ayuden a las elaboraciones.

A la hora de jugar, pueden hacer uso de dicha caja con materiales para construir o crear diferentes mundos, artefactos, reproducciones de juguetes o inventar nuevos e incluso armar diferentes ambientes.

Lo aconsejable es permitirles que diseñen solos, sin sugerir o hacerles el trabajo, sino que actúen con libertad de crear y equivocarse. Y si no les resulta pensar nuevamente una solución.

Usar disfraces de los personajes que más disfruten, confeccionándolos con diferentes materiales o improvisando con telas u otras ropas. Estos favorecen considerablemente la imaginación y permiten disfrutar jugando con mayor libertad.

Evitar el exceso de límites a hora de jugar y dejar que los niños y niñas se regocijen al máximo con sus creaciones y espacios de juego. Es importante valorar estos momentos, y no preocuparse tanto porque se manchen, desordenen, griten o se muevan.

A esto momentos de juego les podemos incorporar música no bailable, ya que ésta actúa sobre el cerebro estimulando mayormente la imaginación, incluso los puede transportar a ambientes diferentes.

Por las noches, sustituya poco a poco la televisión por la lectura compartida de cuentos. Tome un libro y comience a leer en voz alta con diferentes tonos u onomatopeyas y gestos, interactuando con los niños y niñas, desafíelos con preguntas: ¿cómo crees que es el personaje?, ¿adivina que dijo?, ¿adivina que hizo?, ¿Qué le pasaría?, ¿y si ocurre…? entre otras.

Escuche a los niños y niñas, recuerde que todas las ideas han de ser bien recibidas y es importante atreverse a hacer cosas nuevas y disfrutar en familia.