Las y los parlamentarios criticaron la idea de realizar un recorte parejo de 3% en la mayoría de los ministerios e hicieron un llamado a “resguardar la salud y la educación de los chilenos y chilenas”.

El martes 7 de abril diputados y diputadas del Frente Amplio solicitaron al gobierno de José Antonio Kast no aplicar el recorte de 3% del presupuesto a los ministerios de Educación y Salud, por los efectos que puede tener en los programas y prestaciones que van en directo beneficio de las familias en Chile.

La jefa de bancada del Frente Amplio, diputada Emilia Schneider, hizo un llamado al gobierno “a cortarla con este recorte irresponsable y resguardar la salud y la educación de los chilenos y chilenas”.

La diputada Schneider, a su vez, criticó la medida anunciada por el gobierno de realizar un recorte parejo del 3% en las diferentes secretarías de Estado: “habla de un desconocimiento de cómo funciona el Estado, porque, por cierto, cada ministerio tiene sus diferencias, tiene sus particularidades y hay que analizarlas en vez de uniformar un recorte que puede terminar perjudicando a las personas en Chile”.

Respecto a los desafíos en materia de Educación, la diputada planteó que “es claro que tenemos un problema grave de violencia en los establecimientos educacionales y está demostrado por la evidencia internacional que, si no invertimos en convivencia educativa, en salud mental, en buen trato, en infraestructura, las medidas punitivas y las sanciones, no dan resultados”.

Por otro lado, el integrante de la Comisión de Salud de la Cámara, diputado Matías Fernández, enfatizó que la reducción del 3% en el presupuesto del Ministerio de Salud “es una rebaja que no es igual a cualquier rebaja. Significa 517.000 millones menos para el presupuesto de salud y eso significa un detrimento de la atención para 15 millones de personas en todo Chile. Esto no solo tiene un impacto en la atención, sino que además afecta la calidad, oportunidad y el acceso a la salud de millones de personas en todo el país. Esto además afecta el traslado, la logística, el abastecimiento, a través de una imposición de Hacienda que parece una improvisación no pensada. Esto es atacar directamente a la salud pública”.