Con el objetivo de fomentar el acceso a información oportuna sobre fertilidad, la Sociedad Chilena de Medicina Reproductiva (SOCMER) pide que se incorpore el examen de la hormona antimulleriana dentro de los controles preventivos de la mujer, el que cuenta con código Fonasa y se realiza a través de una simple muestra de sangre, pero que entrega un claro panorama sobre la reserva ovárica en un momento determinado de la vida, permitiendo tomar decisiones informadas para una mejor planificación reproductiva.
Hoy, Chile tiene una tasa de fecundidad del 0,99%, una de las más bajas a nivel mundial. Mientras muchas mujeres optan por no tener hijos, otro porcentaje decide postergar la maternidad para priorizar el desarrollo personal y profesional, sin saber que la reserva ovárica comienza a decaer de manera significativa a los 35 años y no hay síntomas que lo adviertan.
“El llamado a las mujeres es a informarse temprano. La reserva ovárica comienza a bajar de manera progresiva, más evidente, desde los 35 a 37 años y no hay síntomas. A veces, el primer indicio son cambios en la frecuencia menstrual o en la ovulación y eso es la evolución natural hacia la menopausia. La reserva ovárica no se recupera”, advierte la Dra. Abril Salinas, presidenta de SOCMER.
“La única manera de identificar la reserva ovárica es mediante una ecografía de recuento de folículos antrales o con un examen de sangre que analiza la hormona antimulleriana. Este último queremos instaurarlo como examen preventivo, como el papanicoláu, porque muchas pacientes llegan a la consulta con 38 años y ahí se dan cuenta que tienen menos óvulos. Si los hubiesen identificado 5 años antes tendrían mejor pronóstico de embarazo. Es un examen simple, no requiere ayuno ni un momento específico del ciclo”, explica el Dr. Andrés Carvajal, vicepresidente de SOCMER.
Congelar óvulos
Si la mujer enfrenta un diagnóstico de reserva ovárica baja y no desea tener hijos en esta etapa de su vida, la opción es la criopreservación de óvulos. Si bien no garantiza un embarazo, es una opción a la que acuden cada vez más chilenas para tener mayores probabilidades de éxito cuando decidan intentar un embarazo.
Según cifras de la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida (REDLARA), la demanda ha aumentado en un 168% entre 2015 y 2021, sumando 998 ciclos solo en el año 2022. “Ha ido en aumento en los últimos 10 años, aumenta mínimo entre 5 y 10% anual la cantidad de pacientes que congelan óvulos”, cuenta el Dr. Carvajal.
La técnica consiste en la obtención de óvulos mediante estimulación ovárica y punción folicular, seguida de su criopreservación para uso futuro. Cuando la mujer desee embarazarse, se realiza un proceso de descongelación, se pide una muestra de semen de su pareja o donante y se realiza una fecundación en laboratorio.
“La criopreservación de ovocitos se hace en dos contextos: de tipo social dirigida a mujeres que desean postergar la maternidad por razones personales, laborales o educacionales o dirigida a pacientes con riesgo de perder reserva ovárica por endometriosis, cirugía ovárica, tratamientos oncológicos o falla ovárica precoz. También se considera en personas trans antes de iniciar terapias hormonales”, cuenta la Dra. Salinas, experta en medicina reproductiva.
El perfil de las chilenas que deciden congelar óvulos es claro: “Tienen alrededor de 34 años, son solteras, profesionales con posgrados y trabajo formal, lo que sugiere una población con mejor acceso a información y a medicina privada. Por eso las autoridades deben trabajar en ampliar el acceso, reducir barreras de costo y fortalecer la educación en salud reproductiva, incluyendo reserva ovárica y planificación fértil”, comenta la experta, explicando que el costo del tratamiento oscila entre los 2,5 y 4,5 millones de pesos.
¿Cuál es la edad ideal para congelar óvulos?
“Mientras más joven, más efectivo va a ser el tratamiento. A los 30 años, probablemente el 90% de los óvulos va a ser de buena calidad, pero si congelo a los 40, solo el 30% serán óptimos. Falta educar más sobre esta opción para mantener la fertilidad, porque permite aumentar la ventana de tiempo para embarazarse. Si una paciente congela a los 33 años y decide ocupar sus óvulos a los 40, tendrá la misma probabilidad de embarazo que a los 33”, subraya el Dr. Carvajal, especialista en fertilidad.
La mayoría de las mujeres que se plantea el tema de su fertilidad tiene muchas dudas, desde cuánto demora el procedimiento, si es doloroso, si se requiere licencia médica o si tiene algún impacto físico y emocional. La mayoría de las respuestas las pueden encontrar en la web Poderfertilidad.com y la comunidad @poderfertilidad.cl en Instagram, iniciativa que lidera Ferring Pharmaceuticals.