La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso dio un nuevo paso en innovación educativa con la incorporación de la modalidad híbrida en el Magíster en Didáctica de las Ciencias Experimentales, programa que este 2026 abrió por primera vez la posibilidad de cursar clases tanto de manera presencial como remota, gracias a la implementación de una sala especialmente acondicionada para garantizar una experiencia de aprendizaje colaborativa e integrada.

El director del programa, Waldo Quiroz, explicó que esta transformación responde a la necesidad de ampliar oportunidades formativas sin perder calidad académica. “Hasta el año pasado el magíster era completamente presencial. Este año inauguramos la modalidad híbrida y acondicionamos esta sala para que quienes están conectados en línea participen efectivamente junto a quienes asisten presencialmente”, señaló.

A diferencia de los sistemas tradicionales de educación híbrida, donde el foco suele estar en que los estudiantes remotos vean y escuchen al docente, la propuesta del programa apunta a una interacción bidireccional real. Para ello, la sala fue sometida a un completo acondicionamiento acústico, con alfombrado, paneles de insonorización, cortinas adaptadas para evitar reverberaciones y un sistema compuesto por micrófonos aéreos, parlantes y equipos sincronizados. “Diseñamos este espacio pensando en que el estudiante conectado pueda escuchar a sus compañeros cuando participan y que también sus opiniones sean escuchadas dentro de la sala en igualdad de condiciones”, detalló Quiroz.

La experiencia ya ha demostrado resultados positivos. Aunque inicialmente se proyectaba una mayor cantidad de estudiantes remotos, la actual cohorte mantiene una participación aproximada de un 70% presencial y un 30% online, combinando flexibilidad con el valor de la experiencia universitaria presencial. Felipe Rivera, estudiante del programa y residente en La Serena, valoró especialmente esta posibilidad. “Agradezco enormemente que el magíster cuente con esta modalidad híbrida, porque me ha permitido participar tanto presencialmente como online, adaptándome a mis posibilidades. Sin esta alternativa, acceder a este tipo de formación sería mucho más complejo”, comentó.

Rivera destacó además el funcionamiento de la infraestructura tecnológica implementada. “Las herramientas funcionan bastante bien, especialmente los sistemas de audio, que permiten escuchar con claridad las intervenciones de quienes están en la sala. Creo que el desafío está en seguir aprovechando al máximo herramientas como la pizarra táctil y las plataformas digitales, pero la experiencia ha sido muy positiva”, agregó.

Con más de una década de trayectoria, el Magíster en Didáctica de las Ciencias Experimentales proyecta continuar fortaleciendo esta modalidad, con la habilitación de nuevos espacios para futuras cohortes. La apuesta refleja el compromiso de la PUCV con modelos educativos innovadores que respondan a las nuevas necesidades de formación avanzada, sin perder el sello de excelencia académica que caracteriza a la institución.