Un equipo de científicos de la Universidad de Talca trabaja en evaluar el riesgo de invasiones biológicas en la Antártica, en particular de especies vegetales, en un escenario marcado por el cambio climático, el retroceso de glaciares y el aumento de zonas libres de hielo. La investigación que contempla un financiamiento de tres años busca generar conocimiento útil para la toma de decisiones, fortaleciendo al mismo tiempo la presencia de Chile en la gobernanza científica y ambiental vinculada al Tratado Antártico.
En este contexto, los académicos del proyecto Anillo de Investigación “Riesgo de invasión vegetal en una Antártica cambiante” —PRISMA—, ejecutado desde el Centro de Ecología Integrativa de la casa de estudios, replicarán en laboratorio las condiciones del continente blanco para anticiparse al riesgo de invasiones biológicas y proteger su biodiversidad.
La iniciativa cuenta con financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID). El equipo nacional está integrado por académicos de la UTalca, de la Universidad Católica del Maule y del Bío- Bío, junto a una red internacional de colaboración con especialistas de Sudáfrica, Reino Unido, Polonia, España y Finlandia.
El director del proyecto, Ian Acuña Rodríguez, investigador de la Universidad de Talca, destacó que “PRISMA aborda una problemática compleja, en la que confluyen factores biológicos, sociales y normativos. A partir del conocimiento que se genere durante su desarrollo, esperamos construir modelos espaciales de riesgo y directrices técnicas que contribuyan a la toma de decisiones, así como a la prevención y detección temprana de plantas exóticas en las operaciones antárticas”.
Audiencias
Este importante trabajo fue socializado con el Gobernador de la Región del Maule, Pedro Pablo Álvarez-Salamanca Ramírez y la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de las regiones de O’Higgins y Maule, Macarena San Martín Freire.
Durante las reuniones, el equipo presentó los principales componentes del proyecto, que combina investigación experimental, modelación espacial, estudios socioecológicos y análisis normativo. La planificación contempla ensayos en cámaras de crecimiento que replican condiciones ambientales del continente blanco, utilizando suelos antárticos reales para estudiar especies vegetales reconocidas como invasoras a nivel global.
El proyecto PRISMA también considera el levantamiento de información asociada a la presión humana sobre la Antártica, incluyendo rutas logísticas, presencia de turistas, personal científico y operadores, con el fin de aportar evidencia para el diseño de mapas de riesgo, protocolos de bioseguridad y recomendaciones que contribuyan a la protección de este ecosistema estratégico.
Además de su dimensión científica, PRISMA contempla el programa educativo “Conexión Maule–Polo Sur”, orientado a acercar la investigación antártica a comunidades escolares rurales, generando instancias de vinculación entre estudiantes e investigadores que efectúen trabajo en terreno en la Antártica.
La socialización con autoridades territoriales permitió relevar el aporte que la ciencia desarrollada desde el Maule puede realizar frente a desafíos ambientales de alcance global. La seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Macarena San Martín Freire, comentó “PRISMA tiene un impacto positivo para las comunidades estudiantiles del Maule y O’Higgins. Necesitamos impulsar investigaciones que acerquen la ciencia al territorio, que aporten a la calidad de vida de las personas y que permitan proyectar nuevas oportunidades para estudiantes, productores agrícolas y municipios. Desde la Seremi vemos en este proyecto una oportunidad de trabajo conjunto entre la academia, los investigadores y las comunidades”.