Al hacer un balance de la realidad actual de nuestro país, desde la perspectiva de los derechos de los animales, a juicio de los especialistas, resalta una dualidad discursiva: por un lado, se ve un avance en lo referente a la protección de ellos, como es el caso de la institucionalización del paradigma de la Tenencia Responsable a nivel de política pública o la promulgación de las leyes 21020 y 20380; pero, por otro, pese a la existencia de diversas normativas, el abandono animal continúa como un fenómeno en alza que no solamente conlleva sufrimiento de los peludos sino también el desarrollo de una problemática que, en la mayoría de los casos, es cubierta desde la sociedad civil mediante las llamadas organizaciones animalistas.
Dilemas que Fernanda Solari, gerente general de Fundación AndyMar, los grafica señalando que “hace e 15 años no existía la cantidad de Fundaciones de protección animal que vemos hoy, ni la consciencia de lo que el abandono significa, que va más allá del sufrimiento del perrito o el gato, acarrea problemas de salud pública, enfermedades zoonóticas, y también peligro para la fauna nativa. Si bien, hoy existe esa mayor consciencia de la tenencia responsable, las cifras de abandono siguen siendo elevadas y las fundaciones no dan abasto”, explica.
El no dar abasto ha conllevado para las organizaciones y sus equipos de gestión una serie de problemáticas. “Hoy en Chile vemos una sociedad civil que sabe la importancia de cuidar a los animales, pero que lamentablemente no se traduce en un rol protagónico del Estado y los gobiernos comunales, salvo casos excepcionales, que no tienen un rol protagónico de relevar el cuidado animal como parte de sus acciones cotidianas”, acotó Luis Felipe Caneo, director ejecutivo del Equipo de Protección Animal EPA Chile.
Agrega que “el resultado de todo aquello es una sobre carga en las organizaciones y sus miembros, quienes con tiempo y recursos económicos limitados se hacen cargo de abordar el cuidado animal y los dilemas surgidos de aquello de los animales abandonados”, puntualiza.
Otro factor que complica el quehacer de las organizaciones animalistas, que se traduce en mayor abandono, es que no se releva los que representa el hacerse cargo de un animal de compañía. “Aunque la ley contempla sanciones para quienes abandonan animales, la falta de concienciación perpetúa el problema. Muchas personas adquieren mascotas sin considerar la responsabilidad a largo plazo, lo que deriva en abandonos cuando enfrentan dificultades. Incluir la educación en bienestar animal dentro del currículo escolar y desarrollar campañas de sensibilización masivas son estrategias fundamentales para transformar esta realidad”, menciona Fernando Cortés Tello, subdirector Unidad de Salud Pública, Fac. Medicina y Ciencias de la Salud U. Central sede Coquimbo.
Otra problemática que afecta el trabajo de las organizaciones, es laborar con aportes variables en escenarios con gastos fijos. El mejor ejemplo de aquello es la urgencia que actualmente afecta a la Fundación Callejeritos de La Vega, organización que debe reubicar a sus 16 canes mayores rescatados del lugar donde están a causa de problemas económicos.
16 perros adultos mayores rescatados enfrentan un futuro incierto
Durante la jornada de este viernes 1 de mayo, la Fundación Callejeritos de La Vega, entidad que lleva más de 15 años trabajando por un mundo más empático para los animales mediante acciones de educación y convivencia responsable, fue notificada que en un plazo de 3 meses debía reubicar a los 16 perros adultos mayores rescatados que hace ya 8 años mantiene en un refugio privado. En dicho refugio pagan $100.000 por cada animal de forma mensual. La razón, argumentada por los dueños del espacio, apunta a las dificultades en el pago desde la organización animalista en un escenario marcado por la disminución en las ayudas a la labor animal que las organizaciones y rescatistas independientes realizan.
En este sentido, desde la Fundación precisaron que “somos los primeros en reconocer la existencia de la deuda y nuestra disposición a responder cabalmente por ella, la cual se ha generado a causa de una disminución de nuestros socios colaboradores, aumento de la mensualidad por cada animal y un alza en general de los costos de logística y operatividad de la organización. También sucede que no logramos reunir el total de lo que se necesita, cubriendo esa diferencia con auto aportes u otras actividades generándose un hoyo financiero que día a día crece”, precisaron.
Asimismo, la agrupación mencionó que, pese a las múltiples dificultades que se fueron presentando, “a lo largo de estos 8 años, siempre buscamos mantener al día el pago de las mensualidades e incluso cuando llegamos a tener 30 canes albergados en dicho lugar, esto en tiempos del Coronavirus. En definitiva, siempre se ha actuado con responsabilidad y compromiso ante el compromiso adquirido”, dijo la entidad.
Frente a este escenario, desde Callejeritos de la Vega hicieron un llamado de urgencia consistente en apoyo para su labor. “Ayúdanos a seguir ayudando, hoy los necesitamos a todos para, primeramente, encontrar un espacio pagado destinados a nuestros rescatados, además de familias que los adopten y colaboración con el fin de cubrir la deuda generada”, indicó la entidad nacida en Recoleta.
Si deseas adoptar a alguno de los canes, puedes conocerlos en https://www.fundacioncallejeritosdelavega.cl/adopciones/ y manifestar el interés en este enlace https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSduNtfdT1LXo0KYHJB2w-5_TCcfEJ4JaWns7ncYMF82TdjEyw/viewform para que miembros de la organización te puedan contactar. Asimismo, los aportes monetarios se pueden realizar a la siguiente cuenta:
Nombre: Fundación Callejeritos de La Vega.
Rut: 65151151-8
Banco: Estado
Cuenta: Chequera Electrónica/ Cuenta Vista.
Número de cuenta: 35171107553
Email: callejeritosdelavega@gmail.com