Las colocaciones totales del sistema bancario alcanzaron en marzo los US $265 mil millones y registraron un crecimiento real anual de 1,1%, lo que puso fin a cinco meses consecutivos de contracción, según la última edición de ABIF Informa.
El resultado se explicó principalmente por un mayor crecimiento en las carteras de consumo y vivienda. El crédito comercial anotó una caída real anual de 0,3%, en un contexto en que había retrocedido fuertemente en el último trimestre. Dentro de este segmento, las empresas de mayor tamaño crecieron 0,7%, mientras que las pymes mostraron una baja acotada de 0,4%.
En el segmento de personas, el crédito hipotecario creció 1,8% anual, su mayor expansión en 18 meses, aunque aún se mantiene por debajo de sus niveles históricos. El informe también destaca el avance del subsidio transitorio a la tasa hipotecaria: al 24 de abril, la banca había recibido 76.688 solicitudes elegibles, con 44.005 aprobadas y 24.050 créditos ya cursados.
La cartera de créditos de consumo, en tanto, mantuvo el mayor dinamismo del sistema. En marzo creció 4,9% real anual, en línea con la tendencia al alza observada durante los últimos 12 meses. Por producto, los créditos en cuotas subieron 2,6%, su mayor nivel desde 2019. Mientras que tarjetas, líneas y otros instrumentos rotativos aumentaron 7,6%.
Tasas y riesgo de crédito
En materia de tasas, los nuevos créditos comerciales en cuotas se otorgaron a una tasa promedio de 6,09%, reflejando la trayectoria descendente de la Tasa de Política Monetaria, que acumula una reducción de 675 puntos base desde su peak en 2023. Mientras que la tasa hipotecaria bajó a 4,06%, con una caída acumulada de 115 puntos base.
Los indicadores de riesgo mostraron una mejora marginal. La morosidad mayor a 90 días bajó cuatro puntos base y llegó a 2,40% de las colocaciones. En consumo, la mora cayó 15 puntos base hasta 2,45%; en vivienda descendió a 2,46%, y en comercial se mantuvo estable en 2,35%.
Solvencia elevada
La banca mantiene altos niveles de capitalización. El Índice de Adecuación de Capital llegó a 17,28% de los activos ponderados por riesgo, con una holgura cercana a 5 puntos porcentuales frente al requerimiento regulatorio vigente. En este contexto, el reciente anuncio de la CMF sobre impulsar el uso de modelos internos se aprecia como un paso en la dirección correcta, dado que permitiría cerrar parte de las brechas que se han generado en el requerimiento de capital tras la implementación de los estándares de Basilea III.