
Chile ha avanzado sostenidamente en acceso a internet, pero mantiene una deuda crítica con sus adultos mayores: saber usarlo. Hoy, aunque la gran mayoría cuenta con conexión, una parte importante sigue fuera del mundo digital por falta de habilidades, autonomía y confianza.
Las cifras son claras: cerca del 88% de las personas mayores tiene acceso a internet en su hogar, pero solo un 42% lo utiliza activamente. La brecha se profundiza al observar el uso práctico: apenas un 17% puede realizar trámites digitales sin ayuda, en un contexto donde servicios clave —como salud, banca y beneficios del Estado— operan cada vez más en línea.
El problema no es homogéneo. Mientras alrededor del 58% de las personas entre 60 y 69 años usa internet, la cifra cae a solo un 13% en mayores de 80. A esto se suma una limitación estructural: solo cerca de la mitad cuenta con un smartphone, dispositivo clave para acceder a plataformas digitales.
En paralelo, el país aún registra cerca de 491 mil hogares sin conexión a internet, muchos de ellos encabezados por personas mayores. Sin embargo, especialistas advierten que el desafío ya no es solo de acceso, sino de alfabetización digital efectiva.
En este escenario, comienzan a surgir iniciativas locales que buscan cerrar la brecha desde la formación práctica. Una de ellas es el programa impulsado por el Centro de Comunicación de las Ciencias de la Universidad Autónoma de Chile, junto al Grupo de Investigación Calidad de Vida, Familia y Envejecimiento (CVFE), que a la fecha ha capacitado a 115 adultos mayores en distintas comunas de la Región Metropolitana: 60 en Estación Central, 20 en Cerrillos, 20 en Cerro Navia y 15 en Independencia.
“Durante la pandemia quedó en evidencia que muchas personas mayores no contaban con herramientas para comunicarse o acceder a servicios básicos. Esta iniciativa apunta justamente a reducir esa brecha”, explicó la Dra. María Isabel Zavala, investigadora del grupo.
En este contexto, la versión más reciente del programa se desarrolló en la comuna de Independencia, donde diez adultos mayores de la Población Juan Antonio Ríos participaron en un Taller de Alfabetización Digital realizado en el Centro de Personas Mayores, a lo largo de cinco jornadas. La instancia entregó herramientas básicas para el uso de teléfonos inteligentes y redes sociales, además de nociones para prevenir riesgos como estafas digitales.
El jefe de la Oficina de Personas Mayores de esa comuna, Rodrigo Plá, advirtió que el desafío es más profundo que el aprendizaje técnico. “Hoy el riesgo es quedar excluidos de un sistema que exige habilidades digitales para casi todo. Por eso, estos talleres son clave para su autonomía”, señaló.
En un país cada vez más digitalizado, el desafío ya no es solo conectar a las personas mayores, sino asegurar que puedan desenvolverse en ese entorno. De lo contrario, la tecnología —lejos de incluir— corre el riesgo de profundizar la exclusión.