Tras el ataque cibernético que hace unas semanas sufrieron cerca de 85 locales de suministro de alimentos en Europa, dañando la cadena logística y de abastecimiento, en nuestro país se encendieron las alarmas sobre qué tan seguro se encuentra Chile frente a este tipio de atentados.
Para Sebastián Berríos, académico de la Escuela de Ingeniería Informática de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) y experto en ciberseguridad, nuestro país no es ajeno a estos riesgos. “Hoy, prácticamente todos los supermercados y centros de distribución utilizan tecnología para controlar sus sistemas de refrigeración, almacenamiento y logística. El problema es que muchos de estos sistemas se administran de manera remota y, si no cuentan con las medidas adecuadas, pueden convertirse en una puerta de entrada para los ciberdelincuentes”, puntualizó.
Berríos señaló que en Chile existen dispositivos de refrigeración conectados a Internet, pero no hay suficiente información pública para asegurar qué tan vulnerables son las empresas o si están realmente preparadas para enfrentar un ataque de estas características. “Por eso, creo que sería importante comenzar por evaluar estos sistemas y conocer sus niveles de seguridad. Es fundamental que las empresas revisen cómo están protegiendo sus equipos, especialmente aquellos que pueden ser controlados desde la red”, añadió.
En esta misma línea, el académico PUCV destacó la necesidad de mejorar el monitoreo, mantener los sistemas actualizados y contar con mecanismos alternativos que permitan seguir operando en caso de un incidente. “Aquí también es clave el trabajo conjunto entre las empresas, el Estado y la Agencia Nacional de Ciberseguridad”, enfatizó.
Ciberseguridad: más que el robo de datos
En el caso de Chile, que cuenta con un amplio desarrollo tecnológico, lo que más preocupa de estos episodios es la falsa percepción de que la ciberseguridad se limita al robo de datos o a las estafas informáticas. Sin embargo, lo sucedido en Europa demuestra que las consecuencias pueden ser mucho más tangibles.
“Se pueden perder toneladas de alimentos, interrumpir la distribución o incluso generar problemas sanitarios. Esto nos lleva a una reflexión importante: un supermercado puede no parecer una infraestructura estratégica a simple vista, pero cuando pensamos en toda la cadena de abastecimiento, claramente hablamos de un servicio fundamental para la población”, advirtió Berríos.
“Chile tiene que comenzar a mirar la ciberseguridad de una manera mucho más amplia. No se trata solamente de proteger computadores o información, sino también de resguardar los sistemas tecnológicos que garantizan el acceso de las personas a alimentos, agua, energía y otros servicios esenciales”, concluyó el especialista.