Con el propósito de situar la actividad lúdica y corporal como el pilar fundamental del aprendizaje temprano, las académicas del Departamento de Formación Inicial Escolar de la Universidad Católica del Maule (UCM), Natalia Villar Cavieres (responsable) y Sandra Castro Berna (co-responsable), lideran el proyecto de vinculación con el medio “Laboratorio territorial del juego: innovación psicomotriz y cultura lúdica en la comunidad local”.
La propuesta, adjudicada en la convocatoria de Fondos Concursables de Vinculación con el Medio (Línea 1), nació para dar respuesta a una problemática recurrente en la Región del Maule: el aumento en la exposición a pantallas en niños menores de seis años y su repercusión en la autorregulación, la socialización y el desarrollo psicomotor. Frente a esta realidad, el proyecto articuló diversas acciones formativas y comunitarias a lo largo de 2026, vinculando asignaturas curriculares de Pedagogía en Educación Parvularia (sede Curicó) con las necesidades del entorno educativo local.
El juego como motor de desarrollo integral
“En la carrera de Educación Parvularia, durante este año, junto a Sandra Castro Berna nos hemos ganado el Proyecto de Vinculación con el Medio denominado Laboratorio Territorial del Juego. La idea es desarrollar actividades psicomotrices y lúdicas, entendiendo que el juego es el eje motor en la educación parvularia”, destacó la académica Natalia Villar.
El cronograma de trabajo desplegó hitos clave a lo largo del año. Durante el primer semestre, el equipo conmemoró el 27 de mayo el Día Internacional del Juego a través de un diagnóstico participativo y muestras interactivas diseñadas por las propias universitarias. Posteriormente, el plan de trabajo se integró a actividades curriculares centradas en estrategias metodológicas asociadas a la psicomotricidad relacional y vivencial. Uno de los momentos más significativos congregó a egresadas, educadoras de párvulos en ejercicio y profesores de Educación Física en una jornada de reflexión e inmersión práctica. Según explicó Villar, este espacio se basó en una premisa formativa esencial: “Trabajamos todo lo que tiene que ver con habitar el juego, pero a través de la consigna de que primero lo habita el adulto, para después darlo a conocer a los niños y las niñas”.
Patrimonio lúdico e identidad cultural
La agenda del laboratorio incorporó una salida pedagógica al Museo Colchagua en Santa Cruz, dirigida a estudiantes de cuarto año pertenecientes a las menciones de Psicomotricidad y Vida Saludable, y de Inglés. La actividad buscó rescatar la historia, la cultura y el origen de los juguetes y prácticas tradicionales de Chile. “Van a trabajar en un museo en Colchagua, en Santa Cruz, para conocer de dónde vienen los juguetes, el juego y rescatar mucho patrimonio a nivel nacional y cultural”, detalló Villar. Con la fase de evaluación, sistematización y proyección académica en marcha, el Laboratorio Territorial del Juego busca consolidarse como un dispositivo pedagógico permanente dentro de la carrera.