Como en los antiguos salones europeos, donde la música se disfrutaba de manera íntima, un nuevo proyecto del Teatro Municipal de Santiago invita a escuchar grandes obras del repertorio internacional intencionadamente y sin distracciones tecnológicas, estimulando la conexión entre la música y sus oyentes.
Se trata del Living Filarmónico, una innovadora experiencia de escucha musical liderada por el director titular de la Orquesta Filarmónica de Santiago, Paolo Bortolameolli, que propone al público reunirse alrededor de un ensayo de la orquesta en el escenario principal del Teatro, en un espacio donde la iluminación y los asientos permitirán crear una atmósfera acogedora.
Su estreno se realizará este 9 de septiembre, a las 17:30 horas oportunidad en la que se podrá ser parte del ensayo las Danzas Sinfónicas, Op. 45, de S. Rachmaninov.
La experiencia —que cuenta con la producción de MAPA y la colaboración de Omni Soundlab— comienza con una breve introducción sobre la obra y la propuesta, para luego dar paso al ensayo de la orquesta. Al finalizar, el público podrá trasladarse a la Sala La Capilla, donde será recibido con un cóctel, en un espacio lounge musicalizado por Christopher Manhey, y tendrá la oportunidad de interactuar con los músicos de la orquesta.
“El Living Filarmónico busca profundizar nuestra conexión con el público, invitándolos a vivir en primera persona el proceso de preparación de una obra. No es escuchar música, sino sentir cada nota desde el corazón de la orquesta. Hoy día estamos acostumbrados a
reproducir música mientras hacemos otras tareas, casi relegándola a un sonido de fondo o acompañamiento. Nuestro propósito es exactamente el contrario: reivindicar su escucha atenta y, de esta manera, acercar la música clásica a audiencias contemporáneas”, dice Paolo Bortolameolli.
A diferencia de un ensayo general, en el que la orquesta interpreta la obra de principio a fin sin pausas, el Living Filarmónico permitirá descubrir cómo se construye cada pieza, desde las indicaciones del director y el feedback de los músicos hasta los cambios de tempo y carácter que se vayan suscitando en el camino, abriendo así una ventana a aquello que el público normalmente no llega a ver de un concierto.