Con una propuesta que desafía los límites tradicionales entre el arte contemporáneo y la artesanía ancestral, la Universidad de Talca, a través de su Dirección de Extensión Cultural-Artística, inauguró la exposición “Cada espiga nace de un grano entregado a la tierra”. La muestra realiza un cruce inédito en la región al hacer dialogar por primera vez piezas de la prestigiosa Colección de Textiles Shaw-Zegers con pinturas de la Colección de Arte de la Universidad de Talca.
El título de la exhibición, extraído de un verso del Canto General del Premio Nobel Pablo Neruda, condensa el espíritu de la propuesta: concebir la tierra no solo como paisaje estético, sino como el soporte de la vida, el trabajo colectivo, la memoria de los pueblos y las inevitables tensiones históricas y políticas sobre el suelo.
Un patrimonio vivo y en constante rotación
La exposición se alimenta de la generosa donación que el coleccionista norteamericano Edward Shaw y su esposa, la artista nacional Bernardita Zegers, realizaron a la Universidad de Talca en 2018. Compuesta por más de 600 textiles y objetos rituales provenientes de rincones diversos de África, Asia y América Latina.
Al respecto, la directora de Extensión Cultural-Artística de la Universidad de Talca, Marcela Albornoz Dachelet, destacó el compromiso de la institución con este valioso legado. «Esta es una nueva selección de obras que tienen que ver directamente con la cosecha, con el campo y con la ruralidad”.
Asimismo, la directora relevó el dinamismo que tiene esta sala de la Casa de Estudios: «Por el resguardo, la seguridad, la iluminación y la humedad que requieren estas piezas, la muestra debe ir cambiando cada tres o cuatro meses. No es un archivo estático, es un espacio permanente pero itinerante en su interior, que invita a la reflexión, al estudio y a la investigación en el subterráneo de la sala NUGA».
Cruces críticos: tensionar el arte y el oficio
La curatoría de la muestra, a cargo de Mariano Sánchez González, distribuye la experiencia en tres momentos: una sala dedicada exclusivamente a textiles africanos; un segundo espacio que mixtura piezas de Asia, América y África; y una tercera sala enfocada en el contexto chileno, donde ponchos y texturas locales dialogan con obras de firmas emblemáticas de la pintura nacional como Gracia Barrios, José Balmes y Patricio Court.
Mariano Sánchez González explicó el trasfondo crítico de la propuesta: «La exposición se pone en marcha como una reflexión acerca de la tierra, no solo como paisaje, sino como materia y campo de disputa política. Aquí encontramos prendas de vestir y de uso ceremonial —como las polleras africanas de casi siete metros para envolver cuerpos o las agbadas nigerianas— que dialogan con la pintura y la escultura para poner en tensión conceptos como arte, artesanía, obra de autor y anonimato».
El curador agregó que esta iniciativa busca enriquecer la mirada de los visitantes: «Estamos desarrollando una investigación que justamente pone en crisis estas categorías heredadas de la modernidad, ofreciendo al público una muestra que integra de manera horizontal tanto las artesanías como las bellas artes».
Coordenadas para la visita
La exposición «Cada espiga nace de un grano entregado a la tierra» se encuentra abierta a toda la comunidad maulina y nacional con entrada completamente liberada en la sala subterránea de la Galería de Arte NUGA, ubicada en la Casa Central de la Universidad de Talca (1 Poniente 1141, Talca).
Quienes asistan a esta muestra de arte textil y pictórico tendrán además la oportunidad de enriquecer y complementar su experiencia cultural recorriendo otros importantes espacios del mismo recinto, como la exhibición de la valiosa Colección Pedro Olmos y la exposición permanente del Comodato Pérez-Stephens.