El académico del Departamento de Ingeniería Industrial (DII) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile, Richard Weber, lideró el desarrollo de la consultoría que permitió el levantamiento de los prototipos y escalamiento funcional, así como el desarrollo de las capacidades de inteligencia algorítmica que sustentan VigIA.
La herramienta, transferida formalmente a la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso) para ser incorporada a sus procesos de fiscalización, tiene como objetivo detectar de manera temprana patrones de comportamiento atípicos y señales de riesgo en la emisión de licencias médicas en todo Chile. Durante el primer semestre de 2026, el uso de esta plataforma ha permitido iniciar más de 200 investigaciones por eventuales irregularidades.
“En la FCFM y especialmente en el Departamento de Ingeniería Industrial combinamos la vocación pública, estudiantes de excelencia y una sólida capacidad de gestión. Con VigIA logramos traducir tecnologías de inteligencia artificial muy complejas en herramientas simples y amigables. Nuestro rol como universidad pública es poner la ingeniería avanzada al servicio de los grandes desafíos del país y garantizar que los recursos estatales se utilicen donde realmente se necesitan”, afirmó el investigador de la FCFM, Richard Weber.
Co-creación y capital humano de excelencia
La clave del proyecto radicó en un trabajo colaborativo de 19 meses. El equipo de la FCFM de la U. de Chile involucró desde el primer momento a la contraparte, entregando las fórmulas matemáticas, el código y capacitaciones técnicas necesarias para que la tecnología funcione de manera fluida y autónoma dentro del organismo estatal. Esta transferencia de conocimiento ha permitido a Suseso asegurar la continuidad operativa y mejora continua de VigIA.
Desde la Suseso, la superintendenta(s) de Seguridad Social, Patricia Soto, destacó: “El trabajo realizado en el proyecto de modernización institucional de la Suseso, financiado por la Secretaria de Modernización del Ministerio de Hacienda junto con el convenio que habilita la consultoría realizada por el Centro de Sistemas Públicos de la Universidad de Chile, permitió el desarrollo de capacidades para explotar la información disponible de la emisión de la licencia médica electrónica, sistematizando diversos componentes que abordan la identificación de emisiones que incumplen los controles definidos por la Suseso, potenciar el control sobre la frecuencia de emisión de los profesionales, permitiendo que nuestra labor fiscalizadora sea óptima al focalizar mejor los casos a investigar”.
La autoridad también destacó el proceso de transferencia tecnológica realizado, la correcta documentación del proyecto, sesiones de capacitación y nivelación de conocimiento junto con la disposición del equipo de la Universidad: “Todo este proceso permitió la adopción de la herramienta y con ello, su evolución. Los equipos de la Suseso han potenciado aún más la capacidad de identificar y caracterizar situaciones que ameriten investigación, optimizando así los recursos de fiscalización de nuestra institución”.
Sobre los mayores retos de esta implementación interdisciplinaria, Richard Weber detalló que la clave fue «la perseverancia de trabajar con equipos interdisciplinarios, más la idea de hacer fácil lo complejo, lo que finalmente nos llevó al éxito».
Mientras que Jorge Gaete, jefe de desarrollo del sistema que se implementó para la Suseso e Ingeniero Industrial de la FCFM, destaca que “aquí la idea es que puedas incorporar elementos de éxito del proceso en particular”. “En un proyecto de desarrollo e investigación como este, la inclusión del conocimiento experto de la Suseso, la arquitectura flexible de nuestro sistema y el gran trabajo del equipo de ingeniería permitieron sortear el reto de traducir el complejo problema a un sistema con prestaciones de fácil acceso y de gran utilidad para la fiscalización”, agregó.
El poder de los grafos para adelantarse a los delitos
Uno de los componentes a destacar de VigIA utiliza modelos de grafos, un método matemático que puede compararse con dibujar un mapa de redes sociales: conecta y modela las relaciones entre profesionales de la salud habilitados para emitir licencias médicas, empleadores y personas trabajadoras. Este enfoque relacional permite rastrear patrones anómalos en grandes volúmenes de datos que, a simple vista, podrían parecer desconectados, transformando información compleja en alertas sencillas para focalizar y priorizar la fiscalización y contribuir al resguardo de los recursos de la seguridad social.
Tal como explica el profesor, los grafos son una técnica que antecede al auge reciente de la inteligencia artificial y que permite representar y comprender vínculos entre personas o entidades: “Los grafos nacieron mucho antes de que se popularizara el término inteligencia artificial. Con ellos se puede modelar la relación entre médicos y la relación entre empresas: es un modelo transversal, relacional, que puede aplicarse también en otros contextos”, señaló el académico.
Para el investigador, lo relevante de este tipo de modelo es que, al mapear conexiones, y no solo datos aislados, permite comprender mejor las relaciones entre personas y entidades, lo que en el caso de VigIA se traduce en identificar con mayor precisión patrones y señales de riesgo asociados a eventuales situaciones de fraude.
El modelo desarrollado basado en grafos para VigIA tiene una aproximación tecnológica similar a otros proyectos destacados liderados por el académico de la FCFM, como Fiscal HeredIA, plataforma creada junto al Ministerio Público para apoyar la búsqueda de prófugos de la justicia.