Ante la inminente designación, por parte de La Moneda y el Ministerio de Relaciones Exteriores, de nuevos embajadores, el senador DC Iván Flores formuló un llamado al Presidente de la República a respetar la carrera diplomática, reiterando que las designaciones por otros motivos terminan por “debilitar la institucionalidad y desmotivan a quienes han dedicado su vida al servicio exterior del país”.
El parlamentario señaló que la “hay preocupación al interior de la Cancillería, particularmente dentro de los funcionarios que fueron preparados para el servicio exterior. Estoy hablando de todo el escalafón de personas que terminan siendo embajadores de Chile en el mundo. Hoy día la Cancillería tiene 1.500 funcionarios, de los cuales 460 son diplomáticos que han pasado desde la academia diplomática hasta todo el espectro para llegar a ser embajador. Y dentro de los acuerdos políticos se ha estilado que el 20% son embajadores políticos y el 80% tienen que ser embajadores de carrera”.
Agregó que “esta tradición se cumplió en el caso de Piñera, se cumplió en el caso de Boric y ahora parece ser que se quieren saltar la fila y aumentar el número de embajadores políticos que tienen una un costo agregado mayor . Por cuanto a los funcionarios de carrera que ya existen, ya se les paga un sueldo. Agregar más embajadores políticos significa gastar más plata en embajadores políticos. No se estaría respetando la carrera funcionaria, no se respetaría particularmente una condición que es extremadamente sensible, que es la edad de retiro. No tiene la misma experiencia un embajador político que un embajador de carrera preparado para aquello”.
Por lo anterior, anunció que está trabajando en una iniciativa para que este porcentaje, que asegura un cupo a los funcionarios de carrera quede establecido, “evitando así el abuso de designaciones mayoritariamente políticas o por otros motivos”.
Cabe señalar que ya existen al menos cinco nombramientos confirmados en organismos multilaterales, lo que vuelve a instalar el debate sobre los criterios utilizados para estas designaciones. A ello se suma que el Gobierno se encuentra preparando una nueva ronda de nombramientos de embajadores, lo que confirma que el proceso sigue en curso y refuerza la necesidad de resguardar estándares de mérito y profesionalismo.
“Si bien entendemos que el nombramiento de embajadores es una facultad exclusiva del Presidente de la República, establecida en la Constitución, eso no significa que no deba ejercerse con responsabilidad, criterio de Estado y respeto por la carrera funcionaria”, sostuvo.