La jefa y el subjefe de la Bancada de la UDI, Flor Weisse y Sergio Bobadilla, respectivamente, junto con el integrante de la comisión de Seguridad Ciudadana de la Cámara de Diputados, Jaime Coloma, anunciaron que durante la tramitación del proyecto que modifica la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente insistirán con una indicación que busca que los adolescentes de 16 y 17 años que participen en delitos graves, como homicidio o violación, sean sancionados como adultos en el país.

Se trata de una de las más de 30 iniciativas que contempla la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) que anunció ayer el Presidente José Antonio Kast y que el Gobierno venía estudiando desde mediados de junio, luego que un niño de 12 años fuera asesinado en San Bernardo tras ser arrastrado durante varias cuadras por un grupo de delincuentes -integrado en su mayoría por menores de edad-, que previamente había robado el vehículo en el que viajaba junto a su familia.

Sin embargo, a pesar de que en dicha oportunidad el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, anunció que iban a «habilitar a los menores de edad a que puedan ser juzgados como adultos, si es que lo solicita el fiscal y un juez lo decide, en un catálogo de 17 delitos», finalmente el Gobierno, en particular el Ministerio de Justicia, optó por no presentar esa indicación y, en cambio, propuso que los mayores de 16 años que cometan delitos graves cumplan siempre la pena en un régimen cerrado.

Por lo mismo, y considerando que el proyecto se encuentra en el Senado en su segundo trámite constitucional, los parlamentarios anunciaron que, una vez que vuelva a ser discutido en la Cámara Baja, rechazarán la propuesta para insistir con dicha indicación en una eventual comisión mixta.

«Por supuesto que valoramos la decisión del Gobierno de endurecer el régimen penal que se aplica a los adolescentes que cometen delitos graves, impidiendo que puedan cumplir sus condenas en un régimen semicerrado y endureciendo las penas. Sin embargo, creemos que esas medidas son absolutamente insuficientes cuando estamos frente a homicidios, secuestros, violaciones u otros crímenes de extrema gravedad. Quienes tienen 16 o 17 años saben perfectamente el daño que provocan con sus actos y, por lo tanto, deben responder ante la justicia como adultos, especialmente cuando se trata de delincuentes reincidentes o con un extenso historial delictual. No podemos seguir entregando un trato distinto a quienes han demostrado, una y otra vez, que han optado por el camino del crimen y representan un grave peligro para la sociedad», señalaron los legisladores UDI.

En ese sentido, los diputados Weisse, Bobadilla y Coloma insistieron en que «la peor señal que podríamos dar es mantener un sistema que, en la práctica, continúa otorgando un trato privilegiado a quienes cometen delitos violentos sólo por ser menores de edad», agregando que «mientras los mayores de 16 años no sean juzgados como adultos cuando cometan homicidios, secuestros, violaciones u otros crímenes de extrema gravedad, el narcotráfico, el crimen organizado y las bandas delictuales seguirán reclutándolos, porque saben que enfrentan consecuencias penales más bajas».

«Estamos convencidos de que este es el camino para enfrentar con mayor fuerza la delincuencia y que es la señal que hoy espera la inmensa mayoría del país», reiteraron los diputados gremialistas.