En condiciones de ser visto por la Sala quedó el proyecto que regula los sistemas de Inteligencia Artificial (IA), la robótica y las tecnologías conexas en sus distintos ámbitos de aplicación. Esto luego que los integrantes de la Comisión de Desafíos del Futuro, Ciencia, Tecnología e Innovación aprobaran por unanimidad la idea de legislar.
La instancia presidida por el senador Rojo Edwards y que integran la senadora Daniella Cicardini y los senadores Ricardo Celis, Luciano Cruz Coke y Manuel José Ossandón, esperó la indicación sustitutiva anunciada por el Ejecutivo, la que finalmente no ingresó, por lo que pusieron en votación la iniciativa.
Preliminarmente, los congresistas decidieron que el 4 de diciembre será el plazo máximo para presentar enmiendas, fecha en que definitivamente la cartera de Ciencias, Tecnología, Conocimiento e Innovación tendría que presentar su propuesta.
La moción en trámite busca modificar sustancialmente el modelo regulatorio para el desarrollo de esta tecnología en el país. Hoy cursa su segundo trámite en el Senado.
INDICACIÓN SUSTITUTIVA
En la sesión del lunes 26 de octubre que se desarrolló en el Congreso Nacional en Santiago, estuvo presente la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, cuya cartera ha encabezado la elaboración de una propuesta que busca modificar el enfoque regulatorio que inspiró el proyecto original.
La iniciativa presentada en 2023 por diputados y diputadas recoge elementos del modelo europeo, especialmente la clasificación de los sistemas de IA en cuatro categorías de riesgo, con prohibiciones para determinados usos y obligaciones específicas para aquellos considerados de alto impacto.
Sin embargo, la propuesta que ha anunciado el Ejecutivo aborda esa clasificación rígida y pretende avanzar hacia una regulación proporcional al contexto y al impacto efectivo de cada tecnología.
La autoridad ha manifestado en sesiones anteriores, que una regulación excesivamente prescriptiva podría terminar imponiendo barreras a la innovación, especialmente en un país que todavía enfrenta brechas importantes en infraestructura tecnológica, capacidad de cómputo y desarrollo de modelos avanzados.
Bajo ese criterio, la indicación contemplaría estándares técnicos actualizables, mecanismos voluntarios de certificación y auditoría, además de la eliminación de sanciones específicas por inteligencia artificial, privilegiando la aplicación de las normas ya existentes en materias como protección de datos personales, ciberseguridad, consumo y propiedad intelectual.
PROYECTO APROBADO
El proyecto se inspira en la ley de IA de la Unión Europea (UE). Su lógica central es regular según el riesgo, de manera que mientras más daño puede causar un sistema, más obligaciones tiene quien lo desarrolla o lo usa.
- Cuatro niveles de riesgo: inaceptable, alto, limitado y sin riesgo evidente.
- Prohíbe sistemas que atenten contra los derechos fundamentales, tales como la puntuación social (social scoring), la manipulación del comportamiento que cause daño o el reconocimiento biométrico remoto en tiempo real en espacios públicos (salvo excepciones muy calificadas).
- Establece límites estrictos y mayores obligaciones para sistemas de IA usados en educación, empleo (como la inferencia de emociones en entornos laborales), salud y orden público.
- Propone la creación de una institucionalidad (o el empoderamiento de una agencia existente) encargada de supervisar el cumplimiento de la ley, aplicar multas y auditar los sistemas de alto riesgo.
- Establece multas de hasta 20.000 UTM según la gravedad de la infracción.
- Aplica a proveedores, implementadores, importadores y distribuidores, nacionales o extranjeros domiciliados en Chile.