De acuerdo con los antecedentes reunidos, los hechos se iniciaron el 7 de julio último, cuando la víctima concurrió junto a sus padres hasta el domicilio de su expareja, en el sector rural La Peña, con el propósito de recuperar una motosierra que había sido facilitada al individuo.
Para la entrega de la herramienta a los padres de la víctima, el imputado le impuso a la víctima que debía quedarse a conversar con él y luego impidió que abandonara el inmueble, manteniéndola privada de libertad durante un período superior a 15 días.
En ese contexto, la Fiscalía sostiene que la mujer fue sometida reiteradamente a amenazas y agresiones físicas y psicológicas.
Entre las vejaciones, procedió a rasurarle su cabeza, sin autorización de ella.
Los antecedentes investigativos también dan cuenta de que el imputado utilizó distintos elementos para intimidarla y agredirla, provocándole lesiones con un martillo y con un alicate.
Además, le lanzaba un palo de coligüe que tenía una punta cortopunzante, tipo lanza, que ella debía esquivar.
Asimismo, durante el período en que permaneció retenida, la víctima fue sometida a agresiones de carácter sexual mediante violencia, fuerza e intimidación.
La mujer logró liberarse cuando unos familiares fueron hasta la casa del imputado para comunicarle que la madre de ella había fallecido.
El Ministerio Público atribuye al imputado responsabilidad en calidad de autor de secuestro con violación, en contexto de violencia intrafamiliar y de violencia de género; amenazas de muerte, en el mismo contexto, y lesiones, conforme a las disposiciones del Código Penal y de las leyes sobre violencia intrafamiliar y violencia contra las mujeres.
El Juzgado de Garantía de Santa Bárbara le impuso la prisión preventiva al imputado y otorgó un plazo de cuatro meses a la Fiscalía para finalizar la investigación.