Con el objetivo de reducir la contaminación lumínica, mejorar la seguridad y avanzar hacia un modelo de ciudad más sustentable, la Municipalidad de Vitacura inauguró un nuevo sistema de iluminación en el Parque Bicentenario, convirtiéndolo en el primer parque del país en cumplir en un 100% la normativa lumínica establecida por el Ministerio del Medio Ambiente.
La alcaldesa de Vitacura, Camila Merino, encabezó la puesta en marcha del proyecto, que contempló la instalación de 608 luminarias y una inversión de $891.340.754, posicionando a este espacio como un referente nacional en infraestructura pública sustentable y protección de los cielos nocturnos.
“Esta es una inauguración muy significativa porque, detrás de este proyecto, no hay solo nuevas luminarias: hay una manera de entender la ciudad, el espacio público y también nuestra responsabilidad con el entorno. En Vitacura estamos siendo pioneros en la implementación de la nueva norma lumínica, demostrando que es posible iluminar mejor un espacio público”, señaló la alcaldesa.
Desde el ámbito científico, la iniciativa también fue destacada por el Observatorio Europeo Austral (ESO), institución con presencia en la comuna.
“Proteger los cielos de Chile no es solo una tarea de los observatorios en el norte; es una responsabilidad compartida que comienza aquí, en las ciudades, en los barrios y en los parques. Por eso, iniciativas como esta son tan importantes”, afirmó la representante del ESO en Chile, Itziar de Gregorio-Monsalvo.
El proyecto fue desarrollado por profesionales del Departamento de Alumbrado Público municipal, a partir de un proceso de formación especializada que permitió anticipar los cambios regulatorios y proyectar su aplicación en el espacio público.
“La academia está llamada a generar conocimiento, pero de nada sirve si este no se transfiere fuera de las aulas. La relación directa entre el municipio y la academia demuestra cuánto ganan tanto la comunidad como la universidad cuando ese conocimiento se aplica”, destacó Douglas Leonard, jefe del programa de iluminación del Magíster en Diseño Avanzado de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
La intervención consideró el recambio y ampliación del alumbrado, pasando de 304 a 608 luminarias en áreas peatonales, senderos, accesos y zonas de juegos. Esto permitió duplicar la cobertura, eliminar zonas de penumbra y mejorar la continuidad lumínica en todo el parque.
Desde la sociedad civil, la iniciativa también fue valorada por la Fundación Cielos de Chile, destacando su impacto en la forma de concebir la iluminación urbana.
“Esto es justamente lo valioso de esta iniciativa. No se trata solamente de un recambio de luminarias, sino de un cambio de paradigma en la forma en que pensamos la iluminación: dejar de preguntarnos cuánta luz queremos poner, y comenzar a preguntarnos cuál es el propósito de esa luz, hacia dónde se dirige y qué uso le estamos dando”, señaló su directora ejecutiva, Daniela González.
Desde el Ministerio del Medio Ambiente, en tanto, se relevó el impacto de este tipo de proyectos en la calidad de vida de las personas y en la construcción de ciudades más sostenibles.
“Lo valioso de este proyecto es que la Municipalidad ha decidido adelantarse a la entrada en vigencia de esta normativa, demostrando que es posible compatibilizar seguridad, eficiencia energética y protección ambiental mediante luminarias más eficientes, con menor emisión de luz azul y mejor orientadas, que permiten reducir la contaminación lumínica y cuidar tanto el descanso de las personas como el entorno natural del parque”, señaló el seremi de Medio Ambiente de la Región Metropolitana, Gonzalo Cruces.
Las nuevas luminarias incorporan tecnología que reduce significativamente la emisión de luz azul, disminuyendo su impacto en los ciclos circadianos de las personas y en la flora y fauna. Además, la temperatura de color se redujo de 4.000 a 2.200 grados Kelvin, generando una iluminación más cálida y menos invasiva.
A nivel estructural, los postes aumentaron su altura de 4,5 a 6 metros, optimizando la distribución de la luz. A su vez, las luminarias fueron diseñadas para evitar la emisión hacia el hemisferio superior, contribuyendo a la reducción de la contaminación lumínica y a la protección de los cielos nocturnos.
La iniciativa también se extendió al Parque Escrivá de Balaguer, donde se implementaron 135 luminarias en el tramo del ciclopaseo Mapocho 42K, alcanzando un total de 739 puntos de luz en la comuna bajo este nuevo estándar.
Las obras se ejecutaron entre abril y octubre de 2025 en el Parque Bicentenario, mientras que en el eje Mapocho 42K finalizaron en julio del mismo año, completando un proceso de implementación de aproximadamente siete meses.
Con este proyecto, Vitacura no solo se anticipa a la entrada en vigencia del Decreto Supremo N°1 en 2026, sino que establece un nuevo estándar para la iluminación de espacios públicos en Chile, integrando seguridad, eficiencia energética y protección ambiental en una misma intervención.