La Organización de Consumidores y Usuarios de Chile, ODECU, manifestó su preocupación por las consecuencias que el cierre de Energy Club podría generar para las personas consumidoras que mantenían membresías vigentes, especialmente aquellas que contrataron planes semestrales o anuales pagados por adelantado.

Para la organización, este tipo de situaciones vuelve a poner en evidencia una debilidad estructural en la protección de quienes financian anticipadamente servicios de largo plazo, quedando expuestos a importantes dificultades cuando la empresa deja de operar.

“El cierre de Energy Club no es solo un problema empresarial. Es un problema de consumo masivo: miles de personas pagaron por un servicio futuro que ya no recibirán”, señaló Stefan Larenas Riobó, presidente de ODECU.

La organización recuerda que la Ley N° 19.496 sobre Protección de los Derechos de los Consumidores obliga a los proveedores a respetar las condiciones bajo las cuales fueron contratados los servicios. Cuando estos dejan de prestarse, los consumidores tienen derecho a exigir la restitución proporcional de los montos correspondientes al período no utilizado y, en determinados casos, solicitar indemnizaciones por perjuicios efectivamente acreditados.

ODECU enfatiza que una eventual liquidación o crisis financiera de la empresa no elimina los derechos de los consumidores afectados, aunque sí puede dificultar la recuperación efectiva de los recursos pagados. “La liquidación de una empresa no borra los derechos de los consumidores. Puede dificultar el cobro, pero no elimina el incumplimiento ni la obligación de devolver proporcionalmente lo pagado”, indicó Larenas.

La situación también revive antecedentes similares ocurridos en años anteriores con otros actores del mercado de gimnasios y servicios deportivos, donde consumidores enfrentaron 

problemas relacionados con cierres de sucursales, incumplimientos contractuales y dificultades para recuperar pagos efectuados anticipadamente.

Para ODECU, existe un patrón de riesgo que se repite en distintos mercados basados en membresías, suscripciones y servicios futuros financiados mediante pagos adelantados. Cuando el proveedor deja de operar, los consumidores suelen quedar en una posición particularmente vulnerable frente a otros acreedores involucrados en procedimientos concursales.

En ese contexto, la organización plantea la necesidad de avanzar en reformas que otorguen mayores resguardos a quienes contratan este tipo de servicios. Entre ellas, mecanismos obligatorios de devolución proporcional ante cierres, garantías para pagos anticipados, mayores exigencias de información cuando existan problemas financieros relevantes y reglas especiales para consumidores afectados por insolvencias masivas.

“Chile necesita reglas especiales para servicios vendidos con pago anticipado. No puede ser que el consumidor financie por adelantado a la empresa y luego quede último en la fila cuando esta cierra”, afirmó el presidente de ODECU.

La organización recomienda a las personas afectadas reunir y conservar contratos, boletas, comprobantes de pago, publicidad, correos electrónicos, mensajes y cualquier otro antecedente relacionado con la contratación. Asimismo, aconseja calcular el período pendiente de uso, revisar la existencia de cobros automáticos futuros y presentar reclamos ante el SERNAC para dejar constancia de la situación.

Finalmente, ODECU informó que continuará monitoreando el caso y evaluando las alternativas disponibles para la protección de los consumidores afectados, reafirmando su compromiso con una defensa técnica, efectiva y oportuna de sus derechos.