Este sábado fue publicado en el Diario Oficial el Decreto N°84, de fecha 9 de octubre de 2026, que declara Alerta Sanitaria en toda la Región Metropolitana, como consecuencia de los riesgos para la salud derivados del sistema frontal que afectó a la zona central desde el pasado 6 de octubre, provocando aluviones, crecidas de cauces e inundaciones en distintas comunas.
La medida adquiere especial relevancia ante el pronóstico de un nuevo sistema frontal que podría afectar a Santiago y otras regiones de la zona central a partir de la noche del domingo 18 de octubre.
De acuerdo con la información de la Dirección Meteorológica de Chile, se esperan precipitaciones durante el lunes 19 y martes 20 de octubre, con probabilidad de tormentas eléctricas, granizos y fuertes rachas de viento. El martes podría ser la jornada de mayor intensidad, mientras que sectores como San José de Maipo podrían registrar lluvias persistentes.
Frente a este escenario, la Alerta Sanitaria permitirá anticipar riesgos, fortalecer la preparación de la red asistencial y actuar con mayor rapidez ante eventuales nuevas emergencias.
El decreto considera especialmente las consecuencias del aluvión ocurrido el 8 de octubre en San Carlos de Apoquindo, comuna de Las Condes, que provocó afectaciones en establecimientos de salud, viviendas e infraestructura.
Asimismo, advierte que las inundaciones, la acumulación de barro, la eventual contaminación de agua y alimentos y las dificultades de saneamiento pueden aumentar el riesgo de enfermedades gastrointestinales, infecciones respiratorias y otras complicaciones sanitarias.
Facultades extraordinarias para enfrentar la emergencia
La Alerta Sanitaria entrega atribuciones especiales a las subsecretarías de Salud Pública y Redes Asistenciales, a la Seremi de Salud Metropolitana y a los Servicios de Salud de la región.
Entre las principales medidas que podrán implementarse se encuentran:
- Reforzar los equipos de salud, mediante contratación extraordinaria y redistribución de personal.
- Agilizar la compra de medicamentos, insumos y equipamiento necesarios para enfrentar la emergencia.
- Garantizar la continuidad de la atención, incluyendo la posibilidad de habilitar establecimientos modulares o espacios alternativos de atención.
- Fortalecer la vigilancia epidemiológica y la prevención de enfermedades asociadas a inundaciones y contaminación.
- Facilitar la entrega de medicamentos en sectores donde se vea afectado el funcionamiento de farmacias.
- Coordinar acciones con organismos públicos y privados para proteger a la población y responder oportunamente a las necesidades sanitarias.
La ministra de Salud, May Chomali, destacó la importancia de contar con estas herramientas ante la posibilidad de nuevas precipitaciones.
«Estamos tomando las medidas necesarias para proteger la salud de las personas y anticiparnos a las consecuencias que podría tener un nuevo sistema frontal. La experiencia de los últimos días nos demuestra que debemos estar preparados para responder con rapidez, especialmente cuando se producen aluviones, inundaciones o daños en establecimientos de salud. Esta Alerta Sanitaria nos permite reforzar nuestros equipos, movilizar recursos y resguardar la continuidad de la atención», señaló la ministra.
La secretaria de Estado agregó que el foco estará puesto tanto en la respuesta inmediata como en la prevención de riesgos sanitarios posteriores a las lluvias. «Nuestra preocupación no termina cuando deja de llover. El agua acumulada, el barro y los daños en las viviendas pueden generar nuevos riesgos para la salud. Por eso, estamos reforzando la coordinación de la red asistencial y las acciones preventivas, con especial atención a las personas mayores, los niños, las embarazadas y quienes requieren tratamientos permanentes», afirmó.
Llamado a la prevención ante nuevas precipitaciones
Ante el pronóstico meteorológico para los próximos días, el Ministerio de Salud llamó a la población a mantenerse informada a través de los canales oficiales y seguir las recomendaciones de las autoridades.
En particular, se recomienda evitar el contacto con aguas potencialmente contaminadas, no consumir alimentos que hayan estado expuestos a inundaciones, extremar las precauciones durante las labores de limpieza y evitar desplazamientos por sectores con riesgo de aluviones o crecidas de cauces.
Asimismo, se llama a quienes dependen de medicamentos o tratamientos permanentes a tomar las precauciones necesarias para resguardar su continuidad.
La Alerta Sanitaria tendrá una vigencia de 45 días desde la entrada en vigor del decreto, con posibilidad de término anticipado si las condiciones sanitarias así lo permiten, o de prórroga si persisten los riesgos para la población.