
Iquique, sábado 11 de abril de 2026.- El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, realizó esta mañana una visita inspectiva al término de las obras de emergencia del muro de protección costera Bellavista en Iquique, proyecto ejecutado por la Dirección de Obras Portuarias del MOP y que tenía como objetivo responder de manera oportuna a una situación crítica de riesgo para la ciudad, tras los daños provocados por marejadas y un sismo a fines de 2024.
“Hay proyectos muy importantes que está desarrollando en esta región el Ministerio de Obras Públicas y otros que tenemos que desarrollar, por eso es muy importante reunirse con las autoridades locales en terreno, con los funcionarios y también con los beneficiarios de obras como este borde costero”, informó el ministro Martín Arrau.
El secretario de Estado, explicó que: “En esta gira de dos días a la región, hoy estamos viendo las obras en el borde costero de Iquique, que son importantes para el turismo y ayer estuvimos visitando las obras en la frontera con Bolivia, que también son muy importante para el orden y la seguridad nacional”.
“Todas estas obras, más allá de los millones de pesos o de los metros cúbicos de hormigón, se traducen en un beneficio directo para las personas, por ejemplo, para las familias y los niños que pueden venir a hacer deporte a esta playa espectacular”, destacó la máxima autoridad del MOP.
La intervención del borde costero Bellavista, representó una inversión de $3.015 millones y se enmarca en el rol del Ministerio de Obras Públicas de resguardar infraestructura estratégica y dar continuidad al funcionamiento de las ciudades, en un contexto donde los eventos climáticos son cada vez más exigentes.
El proyecto consideró la demolición de la estructura existente y la construcción de un nuevo muro de hormigón armado, incorporando criterios actualizados de diseño y adaptación al cambio climático. Como elemento central, se definió el retranqueo de la obra en 15 metros hacia el interior, permitiendo reducir la exposición al oleaje, mejorar el comportamiento de la infraestructura frente a eventos extremos y asegurar su sostenibilidad en el tiempo.
Junto con reforzar la protección costera, la obra permitió recuperar cerca de 800 metros cuadrados de playa, ampliando el espacio público disponible y mejorando la relación de la ciudad con su borde costero. Asimismo, se restituyó la continuidad de la Ruta 1 y del paseo peatonal, incorporando estándares que fortalecen la conectividad y el uso seguro del espacio urbano.