La sostenibilidad constituye un eje del desarrollo de la PUCV y forma parte de las definiciones establecidas en el Plan de Desarrollo Estratégico Institucional 2023-2029, que plantea como objetivo “avanzar hacia una universidad sostenible”. En este marco, la casa de estudios definió como meta alcanzar la carbono neutralidad al 2035 y estableció una estrategia que coordina planificación, gestión, inversión y participación de la comunidad universitaria.
La conducción de este trabajo corresponde a la Vicerrectoría de Administración y Finanzas, liderada por el académico Álex Paz, que articula las decisiones asociadas a la gestión ambiental con la operación de los campus y el desarrollo de infraestructura. Esta labor se implementa a través del Programa de Gestión Ambiental, que integra iniciativas vinculadas con el uso eficiente de la energía y el agua, la gestión de residuos, la movilidad, la biodiversidad y la medición y seguimiento de las emisiones institucionales.
“La sostenibilidad es parte de cómo proyectamos y dirigimos el desarrollo de la Universidad. Desde la Vicerrectoría de Administración y Finanzas lideramos la gestión ambiental y articulamos las inversiones, la operación de nuestros campus y el uso responsable de los recursos para avanzar hacia la carbono neutralidad al 2035. Nuestro compromiso es dar continuidad a este trabajo, medir sus resultados y generar las condiciones para que toda la comunidad universitaria participe. Queremos que nuestros campus expresen, en su funcionamiento cotidiano, el compromiso de la PUCV con el cuidado de la casa común y el desarrollo sostenible de la región y del país”, explicó Paz.
Uno de los pilares de esta gestión es contar con información que permita orientar las decisiones y evaluar los avances. En este ámbito, la PUCV obtuvo por quinto año consecutivo el Sello de Cuantificación de HuellaChile, reconocimiento anunciado el 23 de septiembre que acredita la cuantificación de la huella de carbono institucional. Este resultado permite fortalecer el seguimiento de las emisiones y disponer de información para orientar las acciones asociadas a la meta de carbono neutralidad.
De acuerdo con las mediciones institucionales, la movilidad de estudiantes, académicos y personal de apoyo hacia y desde los distintos campus constituye uno de los principales desafíos para reducir las emisiones. Por ello, el Programa de Gestión Ambiental incluye también acciones destinadas a promover alternativas de movilidad de menor impacto y avanzar en una mirada integral sobre los desplazamientos de la comunidad universitaria.
DE LA ESTRATEGIA A LA EJECUCIÓN
En la implementación de estas definiciones participa la Dirección de Infraestructura y Gestión de Campus, que desarrolla proyectos y medidas concretas en los distintos espacios universitarios.
Enrique Escobar, director de Infraestructura y Gestión de Campus, señaló “que la estrategia institucional considera distintas escalas de acción: mientras algunas medidas requieren grandes inversiones o planificación de largo plazo, otras dependen de decisiones cotidianas que, acumuladas, pueden generar un impacto significativo”.
Entre las iniciativas actualmente implementadas se encuentra la planta de generación de energía fotovoltaica del Campus Curauma, una de las experiencias de mayor escala desarrolladas por la Universidad en esta materia. A partir de este proyecto, se contempla replicar este tipo de soluciones en otras dependencias. Durante 2026 y principios de 2027 debería entrar en funcionamiento una planta similar en la Escuela de Agronomía.
En materia de eficiencia energética, la Universidad avanza, además, en la incorporación progresiva de luminarias LED y de sistemas que permiten conocer con mayor precisión el consumo de agua de los distintos edificios. Estas medidas se complementan con criterios de eficiencia incorporados en el diseño de nueva infraestructura, considerando aspectos como orientación, iluminación natural y condiciones de climatización.
Escobar mencionó como ejemplo el edificio de Servicios Estudiantiles del Campus Sausalito, cuyo diseño incluye el aprovechamiento de la luz natural para disminuir el consumo asociado a iluminación y contribuir a temperar los espacios durante determinados horarios.
La gestión hídrica también forma parte de las acciones implementadas. Actualmente existen 15 puntos de hidratación distribuidos en distintos campus, que entregan agua filtrada y cuentan con sistemas que permiten registrar su utilización. La iniciativa busca incentivar el consumo de agua disponible en la propia Universidad y reducir el uso de botellas plásticas.
En materia de residuos, la institución proyecta alcanzar durante 2026 cerca de 80 toneladas de material reciclado en sus distintos campus, como parte de las acciones orientadas a fortalecer la valorización de residuos y avanzar hacia una gestión más eficiente.
NUEVOS PROYECTOS Y PLANIFICACIÓN
La sostenibilidad también se incorpora en proyectos que se encuentran en distintas etapas de diseño y ejecución. Un ejemplo es la propuesta de la nueva sede de la Escuela de Alimentos.
“Esta edificación será plenamente coherente con nuestro objetivo de contar con una infraestructura que responda a la estrategia de sostenibilidad de la Universidad. El proyecto contempla certificaciones ambientales y medidas orientadas a optimizar el uso de la luz natural, así como la eficiencia en el consumo de recursos hídricos y energéticos. Esperamos finalizar el diseño durante el segundo semestre de este año, para iniciar su construcción en 2027”, agregó Enrique Escobar.
De esta manera, mientras algunas iniciativas ya se encuentran operativas, otras incorporarán progresivamente criterios ambientales en su planificación
La Universidad trabaja, asimismo, en un estudio relacionado con la compra de energía, con el propósito de determinar con mayor precisión qué fuentes abastecen su consumo y evaluar alternativas que permitan avanzar en la reducción de emisiones. Con 207 mil metros cuadrados construidos y 13 sedes, la escala de la infraestructura universitaria constituye una variable relevante para esta gestión.
En materia de movilidad, Escobar destacó la promoción de alternativas de menor impacto ambiental, como el uso del trolebús y del Metro de Valparaíso. También planteó la necesidad de generar un mayor compromiso por parte de quienes deben trasladarse en automóvil para que puedan compartir sus viajes con otros integrantes de la comunidad.
El avance hacia la carbono neutralidad al 2035 requiere una acción coordinada entre planificación institucional, inversión, gestión de los campus, incorporación de nuevas tecnologías y participación. La Universidad tiene la responsabilidad de proyectar, invertir y facilitar las condiciones para avanzar en esta dirección, mientras que estudiantes, académicos, académicas y funcionarios y funcionarias contribuyen mediante sus prácticas cotidianas.
ACTIVIDADES PARA EL MES DE LA SOSTENIBILIDAD
Durante octubre, PUCV Sostenible desarrollará una serie de actividades abiertas a toda la comunidad universitaria.
El miércoles 14, a las 9.30 horas, en el auditorio de la Empresa Portuaria de Valparaíso, se desarrollará el seminario ASIVA “Sostenibilidad y estrategia de negocio: creando valor para el desarrollo regional”.
Posteriormente, el martes 20, miércoles 21 y jueves 22 de octubre, de 13.00 a 14.30 horas, se realizará la “Feria de la Sostenibilidad” en el Edificio IBC, en el Campus Sausalito y en el Campus Curauma, respectivamente.
El sábado 24 de octubre, a partir de las 9.00 horas, tendrá lugar una jornada de limpieza en la playa Cochoa, en Concón.
Finalmente, las actividades concluirán con el webinar “La sostenibilización curricular en la educación superior. Casos internacionales de éxito”, el martes 27 de octubre, a las 12.00 horas, y con el seminario “Empresas frente al cambio climático: desafíos para la evaluación ambiental”, a las 9.30 horas, en PUCV Santiago.