La cifra registró un ascenso de 0,2 pp. en doce meses, producto del alza de la fuerza de trabajo (0,7%), mayor a la presentada por las personas ocupadas (0,5%). Por su parte, las personas desocupadas aumentaron 3,3%, incididas por quienes se encontraban cesantes (2,0%) y aquellas que buscan trabajo por primera vez (14,5%).
Las tasas de participación y ocupación se situaron en 62,3% y 56,7%, decreciendo 0,1 pp. y 0,3 pp., en cada caso. La población fuera de la fuerza de trabajo, en tanto, aumentó 1,2%, influida por las personas inactivas potencialmente activas (4,9%) y las personas inactivas habituales (0,4%).
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 10,0%, aumentando 0,5 pp. interanualmente, producto del ascenso de 1,8% de la fuerza de trabajo, mayor al de 1,2% registrado por las ocupadas; mientras las desocupadas se expandieron 7,4%, incididas por las cesantes (7,3%) y aquellas que buscan trabajo por primera vez (7,9%). Las tasas de participación y ocupación se situaron en 53,4% y 48,1%, incrementándose 0,5 pp. y 0,2 pp., en cada caso. Las mujeres fuera de la fuerza de trabajo descendieron 0,2%, influidas únicamente por las inactivas habituales.
En los hombres, la tasa de desocupación fue de 8,1%, sin presentar variación en doce meses, dado que la fuerza de trabajo disminuyó en igual magnitud que los ocupados (-0,1%). Al mismo tiempo, los desocupados descendieron 0,3%, incididos únicamente por los cesantes (-2,6%). Por su parte, las tasas de participación y ocupación se situaron en 71,5% y 65,7%, decreciendo 0,8 pp. y 0,7 pp. en cada caso. Los hombres fuera de la fuerza de trabajo, en tanto, aumentaron 3,5%, influidos por los inactivos habituales e inactivos potencialmente activos.
Alza de personas ocupadas
En doce meses, la estimación del total de personas ocupadas creció 0,5%, incidida exclusivamente por las mujeres (1,2%), debido a que los hombres presentaron una disminución de 0,1%.
Según sector económico, la expansión de la población ocupada fue influida por actividades de salud (6,1%), actividades profesionales (8,8%), comercio (1,1%) y actividades inmobiliarias (18,8%); en tanto que, por categoría ocupacional, el alza se observó en personas asalariadas informales (10,9%) y trabajadoras por cuenta propia (1,8%).
Informalidad
La tasa de ocupación informal se ubicó en 26,5%, creciendo 0,7 pp. en doce meses. En las mujeres y en los hombres la tasa consignó 27,9% y 25,4%, con variaciones de 0,8 pp. y 0,6 pp., respectivamente.
Las personas ocupadas informales aumentaron 3,2% en doce meses. Según sector económico, la mayor incidencia ocurrió en comercio (7,9%) e industria manufacturera (5,8%); mientras que, por categoría ocupacional, la variación fue incidida por asalariadas privadas (10,7%) y asalariadas públicas (12,5%).
Estacionalidad
La tasa de desocupación ajustada estacionalmente (que elimina los efectos de los factores exógenos estacionales de naturaleza no económica que influyen en su comportamiento coyuntural) se situó en 8,7%, aumentando 0,2 pp. con respecto al trimestre móvil anterior.
Horas de trabajo e indicadores de subutilización de la fuerza de trabajo
En doce meses, el volumen de trabajo, medido a través del número total de horas efectivas trabajadas por las personas ocupadas, descendió 0,1%; mientras que el promedio de horas trabajadas decreció 0,5%, llegando a 35,7 horas. Según sexo, el promedio de horas para los hombres fue 38,4 y para las mujeres, 32,2 horas.
La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial, que incorpora además de los desocupados a las personas que están fuera de la fuerza de trabajo y se encuentran disponibles para trabajar o buscando una ocupación, alcanzó 17,4% con un incremento de 0,5 pp. en el período. En los hombres se situó en 14,6% y en las mujeres, en 20,8%. La brecha de género fue 6,2 pp.
Región Metropolitana
En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación del trimestre enero – marzo de 2026 alcanzó un 9,6%, con un alza de 0,2 pp. en doce meses. En el mismo período, la estimación del total de la población ocupada decreció 0,2%, incidida principalmente, según sector económico, por información y comunicaciones (-16,0%), actividades financieras y de seguros (-14,4%) y administración pública (-8,6%).
Ver:
Boletín ENE nacional no. 330: enero – marzo de 2026