El pan es ampliamente conocido como el protagonista de la mesa del país, pero ¿sabías que 9 de cada 10 chilenos afirma que el olor a recién horneado los hace querer comprar o probar el producto, o que 7 de cada 10 prefiere productos de un local hecho por artesanos? Así lo confirma el estudio Taste Tomorrow de Puratos, presentado en Santiago, que retrata los hábitos de consumo en Sudamérica y muestra cómo los chilenos sostienen una fidelidad muy fuerte a la tradición panadera, aunque cada vez le piden más a esa tradición de cara a Fiestas Patrias.
Esa fidelidad se explica primero por el oficio. Más de 7 de cada 10 chilenos prefiere productos de un local hecho por artesanos, ocho puntos sobre el promedio sudamericano, y esa misma proporción declara que le gustan los sabores tradicionales. El vínculo es también sensorial: 9 de cada 10 asegura que el aroma a pan recién horneado lo empuja a comprar, y algo similar ocurre con la fermentación, que empieza a ganarse un lugar dentro de ese mismo relato artesanal. Seis de cada 10 chilenos cree que la fermentación potencia el sabor del pan, y la masa madre, su expresión más reconocible, ya despierta confianza real: 7 de cada 10 la considera un ingrediente que aporta beneficios de salud, muy por sobre el promedio de la región.
Ahí aparece la tensión más interesante del estudio. Pese a ese respaldo, solo 28% de los chilenos come productos con masa madre a diario, una brecha entre lo que el consumidor valora y lo que efectivamente incorpora en su rutina. Es la oportunidad más clara que deja Taste Tomorrow para la industria de cara a septiembre: llevar ese ingrediente, ya validado en el discurso, hasta la mesa cotidiana y festiva del chileno.
La misma tradición, además, se está redefiniendo desde la salud y la conveniencia, sin perder su esencia. Ocho de cada 10 chilenos cree que los granos y semillas suman a que el pan sea más saludable, evidencia de que el consumidor busca nutrición sin renunciar al sabor de siempre. Y esa búsqueda de comodidad también se traslada a cómo compra y celebra: más de la mitad adquiere alimentos online al menos una vez al mes, y dos de cada tres valora los productos horneados congelados, que se terminan de hornear en casa, porque ofrecen frescura con la conveniencia que las celebraciones de septiembre exigen.
«Los datos de Taste Tomorrow muestran a un consumidor chileno que no está dispuesto a resignar la tradición, pero que la está resignificando: quiere el mismo oficio y el mismo sabor de siempre, sumándole salud y comodidad. Esa brecha entre lo que valora y lo que consume a diario, como ocurre con la masa madre, es justamente donde la industria tiene espacio para innovar«, señaló Evelyn González, VP de Marketing para Latinoamérica de Puratos.
Al final, más allá del ingrediente o el formato, lo que se mantiene intacto es el ritual: 9 de cada 10 chilenos declara que le gusta compartir comida con familia y amigos, el gesto que cada 18 de septiembre vuelve a poner al pan en el centro de la mesa.
Taste Tomorrow es el estudio global de consumo de Puratos sobre panadería, pastelería y chocolatería, que este año se realizó en Chile y convocó a empresas y actores clave de la industria de Sudamérica. Con 40 años de historia en el país, Puratos reafirma su rol como una compañía capaz de leer con precisión al consumidor de hoy para construir, junto a la industria, la alimentación del mañana.