En el Centro de Extensión de Universidad de Talca se llevó a cabo la presentación del poemario “Una estrella roja”, del poeta Ignacio Álvarez Vásquez.
El evento, que se realizó en el marco del 45° aniversario de la casa de estudios, significó el debut de este joven de 17 años al mundo de los versos.
La presentación contó con la presencia de la directora de Extensión Cultural y de la Editorial de la Universidad de Talca, Marcela Albornoz y de la directora de cooperativa Helena Ediciones, Fabiola Bernal, quienes fueron parte importante en el proceso de creación y edición de este libro y fueron testigos del gran talento que se esconde tras cada uno de los versos que lo compone.
También estuvieron presentes familiares, amigos y público en general, quienes escucharon el testimonio del autor en torno a lo que significó crear cada uno de los poemas y cómo el transitar por complejos momentos no le hicieron caer en la tristeza, sino que lo ayudaron a inspirarse; además, destacó el ejemplo de su madre en su vocación por las letras.
“Mi mamá lleva escribiendo hace mucho tiempo, es poeta también, pero nunca ha publicado un libro, lo que me influenció desde muy chico para comenzar a escribir. Llevo escribiendo aproximadamente dos años, y lo tomé en serio cuando vi que podía llegar a publicar un libro de mi poesía. En esta obra se puede encontrar amor, desamor, muerte e inocencia. A futuro me gustaría dedicarme a esto que amo tanto hacer”, expresó el joven poeta.
Apertura y resignificación
El nombre “Una estrella roja” proviene de uno de los poemas que compone la ópera prima de Ignacio Álvarez Vásquez. La premisa es que detrás de cada poema hay una voz y una experiencia, una manera significativa de mirar el mundo.
La madre del joven poeta, Valeria Vásquez, se mostró tremendamente emocionada frente a los logros que su hijo comienza a obtener en lo literario.
“Este libro para mí es una apertura y un cambio de una resignificación de Ignacio, porque él pasó por un momento difícil y en vez de quedarse en el dolor, en el rencor, en la pena, tomó las letras y comenzó a escribir”, dijo.
La directora de Extensión Cultural y de la Editorial de la Universidad de Talca, Marcela Albornoz hizo el prólogo de este libro y señaló que este le conmovió mucho, pues una parte del libro se mueve en torno al desamor, pero, a la vez, hay una parte importante que es el amor.
“También hay otra parte que está dedicada a su hermana Josefa que es conmovedora. Creo que, de alguna forma, este libro fue una sanación para Ignacio. En un momento, quizás, muy duro de su vida, la palabra poética lo fue convirtiendo y fue creciendo y madurando como poeta. Eso también es trascendental en la vida de un ser humano”.
Por su parte, Fabiola Bernal, directora de la cooperativa Helena Ediciones, entidad que editó el libro, se mostró contenta de que cada vez más autores jóvenes se animen a publicar.