Más de mil personas visitaron el Jardín Botánico y Arboretum de la Universidad de Talca que, de forma excepcional, abrió sus puertas durante la noche para dar a conocer la actividad nocturna de las especies que lo habitan. El encuentro, de carácter gratuito, se realizó como parte de la conmemoración de los 20 años de apertura del recinto.
Además del recorrido por los senderos, los asistentes participaron en observaciones astronómicas, stands informativos, historias nocturnas y de una feria con venta de productos y alimentos.
“El Jardín Botánico y Arboretum es un laboratorio natural que, por más de dos décadas, ha permitido que las personas se vinculen con la naturaleza, entregando oportunidades de aprendizaje, contemplación y entretenimiento”, aseguró la directora general de Vinculación con el Medio, Blanca Zúñiga Alegría.
“Nos alegra mucho el gran interés y la masiva asistencia de personas de todas las edades que tuvieron la oportunidad de disfrutar de la belleza de estos espacios en un contexto distinto al habitual”, destacó.
Conservación y comunidad
Ubicado al interior del Campus Lircay de la Casa de Estudios y con 13 hectáreas de extensión, el Jardín Botánico y Arboretum desarrolla una importante labor de conservación botánica, con una colección de más de 400 especies vegetales representativas de los cinco continentes. Además, cuenta con siete lagunas, dos sectores de juegos infantiles inclusivos, un huerto, un vivero, un sector de pajareras y una granja educativa que lo destaca a nivel nacional.
Este proyecto nació en 2001 en conjunto con la Universidad Técnica de Dresden, Alemania, y abrió sus puertas al público en 2006. En sus dos décadas de funcionamiento ha crecido constantemente, tanto en infraestructura como en alcance, con más de 120 mil visitantes anuales que dan cuenta del interés que genera este espacio en la comunidad.
Pamela Zavala Lagos, jefa del Jardín Botánico y Arboretum, recalcó que “más allá de ser un área verde o un espacio de recreación, es un lugar destinado a la conservación de la biodiversidad, la educación ambiental, el apoyo a la formación universitaria y la vinculación de la Universidad de Talca con la comunidad”.
Respecto de la apertura nocturna, explicó que “a través de esta instancia quisimos que las personas pudieran conocer el Jardín desde nuevas perspectivas, y generar actividades con un enfoque educativo, asociadas a temas como las adaptaciones de las plantas, los polinizadores nocturnos y la evolución vegetal, además de espacios informativos sobre la historia del Jardín Botánico, su importancia y el valor de la flora nativa de la Región del Maule”.
Una experiencia inolvidable
Visitantes de todas las edades disfrutaron de este encuentro. La joven de 18 años, María Jesús Jiménez, asistió junto a su familia, y destacó: “me pareció una actividad muy bonita, una experiencia única para aprovechar de ver como es el Jardín Botánico de noche, que es una oportunidad maravillosa y muy recomendada. Estoy super agradecida de poder participar».
Sofía Parra González, es visitante asidua del Arborertum, pero en esta oportunidad lo conoció de una forma diferente. “Nunca había paseado en un bosque de noche, toma otra perspectiva, uno se siente más pequeñito, todo se siente como que te envuelve y me encantó esa experiencia”, declaró junto a sus padres y su hijo, con quienes asistió a la actividad.