Ante la preocupación internacional generada por el reciente brote de hantavirus asociado a un crucero en Sudamérica, donde autoridades sanitarias investigan posibles contagios entre personas, un estudio publicado en 2022 por investigadores de la Universidad Católica del Maule (UCM) cobra renovada vigencia al modelar matemáticamente distintos escenarios de propagación del virus Andes en contextos de transmisión interhumana.
La investigación fue desarrollada por el investigador del Centro de Investigación en Estudios Avanzados del Maule (CIEAM) UCM, Dr. Juan Pablo Gutiérrez Jara, junto a la Dra. María Teresa Muñoz Quezada, académica de la U. de Chile, quienes analizaron cómo podrían evolucionar las curvas epidémicas del hantavirus si se producen contagios entre personas, fenómeno poco frecuente pero posible en la cepa Andes presente en Sudamérica.
“El trabajo establece distintos escenarios epidemiológicos y analiza además el rol que cumple la percepción del riesgo en la población, elemento clave para modificar conductas preventivas y disminuir la propagación”, explicó el investigador del CIEAM UCM.
Actualmente, el hantavirus es considerado una enfermedad zoonótica grave transmitida principalmente por roedores silvestres, mediante la inhalación de partículas provenientes de excrementos secos. Aunque su incidencia es baja a nivel mundial, presenta una alta letalidad en Sudamérica, alcanzando hasta un 50% de mortalidad en algunos casos.
En los últimos días, la Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó casos vinculados al crucero MV Hondius, donde al menos tres pasajeros fallecieron y otros presentaron síntomas asociados al virus Andes. No obstante, el organismo internacional enfatizó que este tipo de contagio humano es limitado y no representa un escenario comparable a pandemias como el COVID-19.
A la fecha, el hantavirus no cuenta con un tratamiento específico, aunque investigaciones desarrolladas en Chile han mostrado avances prometedores. Por ello, las principales medidas preventivas siguen centradas en el control de roedores, la ventilación de espacios cerrados y la educación sobre factores de riesgo.
El investigador además señala que, es necesario reforzar el tema de la prevención y que las personas que visitan o trabajan en la zona que habita este roedor, se informen sobre estas medidas preventivas, y, por otro lado, que el sistema de salud se capacite en la identificación de síntomas y aplicar protocolos que ya están en nuestro país.
Desde el CIEAM UCM, el investigador destacó que este tipo de investigaciones permite anticipar escenarios complejos y aportar evidencia científica para la toma de decisiones en salud pública, especialmente frente a enfermedades emergentes con potencial de transmisión humana.