Con una ceremonia realizada en el Campus San Miguel de la Universidad Católica del Maule (UCM), se llevó a cabo el lunes 11 de mayo el cierre del proyecto financiado por el concurso ANID Startup Ciencia 2025, iniciativa liderada por la investigadora UCM, Dra. Sara Cuadros, y que permitió consolidar la empresa de base científico-tecnológica “Southerly Technologies for Foods SpA”, enfocada en biotecnología aplicada para reducir la pérdida de alimentos y mejorar la competitividad de la industria alimentaria.

La iniciativa desarrolló una innovadora tecnología aplicada a envases para alimentos frescos, como frutas y verduras, orientada a reducir pérdidas provocadas por hongos y pudriciones durante el transporte de exportación, una problemática que genera millonarias pérdidas para la industria frutícola mundial.

Durante la ceremonia, la Dra. Sara Cuadros destacó el impacto de la solución desarrollada desde la investigación científica aplicada. “La solución que desarrollamos junto con mi colega y socia, Dra. Ángela Contreras, es una solución innovadora. Desde la ciencia podemos pensar de formas diferentes para resolver problemas y lo hicimos en este caso. Escuchamos a la industria, entendimos sus problemas y desde una percepción científica pudimos generar una alternativa distinta para los envases, mediante un aditivo que puede aplicarse posterior a la fabricación y que es versátil para distintos materiales y tipos de alimentos frescos”, explicó.

Los resultados obtenidos fueron altamente positivos. “En el caso de la uva logramos reducir la pudrición en un 71%, mientras que en cerezas ya pudimos observar reducciones en el pardeeamiento interno y del pedicelo, manteniendo características visuales clave para preservar el valor comercial del producto en destino”, precisó la investigadora.

La académica agregó que el proyecto abre nuevas oportunidades de validación y escalamiento. “Queremos avanzar en pruebas con carne de cerdo, incorporar nuevas frutas y también proyectarnos hacia productos de panificación para extender su duración de una manera más natural”, señaló.

Asimismo, la Dra. Cuadros valoró el trabajo colaborativo que permitió concretar la iniciativa. “Este proyecto reunió a muchísimas personas e instituciones, estudiantes de pre y postgrado, apicultores, algueros, la industria frutícola, el valioso apoyo del equipo de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado de la Universidad Católica del Maule, así como de organismos públicos y privados que creyeron en esta propuesta, como el Gobierno Regional de O´Higgins con el proyecto FIC-R 2019-2023 y la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) con los proyectos Fondef IDeA I+D (2023-2025) y Startap Ciencia (2025-2026). Ha sido un esfuerzo colectivo muy importante”, sostuvo.

El proyecto contó con financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) y seguirá con un proyecto recién adjudicado en la convocatoria Start-up Chile de CORFO, además del apoyo de entidades y aceleradoras como Fundación para el Desarrollo Frutícola (FDF), The Ganesha Lab, Frutas de Chile, ProChile, el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini e INAPI.

El académico de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería UCM, Dr. Marco Mora, quien participa como investigador en el proyecto y además es socio co-fundador de Southerly Technologies, relevó el valor que tiene este tipo de iniciativas para conectar la ciencia con las necesidades del país. “Poder resolver un problema real de la industria implicó recorrer un camino largo de investigación, desde aproximaciones teóricas hasta acercamientos concretos al mercado. Ese es precisamente el camino que debe seguir la investigación universitaria”, afirmó.

El académico agregó que “las empresas de base tecnológica son una manera concreta de vincular la ciencia con las necesidades de las personas. Ahí la universidad justifica su rol frente a la sociedad, porque las investigaciones que desarrollamos terminan siendo relevantes para la comunidad y aportan al desafío de industrializar el país desde el conocimiento”, afirmó.

Soluciones relevantes para la industria

Por su parte, Francisco Albornoz Rodríguez, integrante del Comité Consultivo del proyecto y representante de la Fundación para el Desarrollo Frutícola (FDF), destacó la pertinencia de la innovación desarrollada por la UCM frente a los desafíos actuales de la exportación frutícola.

“Las pérdidas por problemas de condición de la fruta pueden fluctuar entre un 10 y un 30%, y las enfermedades fúngicas representan cerca de la mitad de esas pérdidas. Por eso, soluciones como la presentada por la Universidad Católica del Maule son muy relevantes para la industria”, indicó.

Albornoz subrayó además el carácter innovador de la propuesta. “No habíamos visto una solución como esta, que incorpora materiales naturales para combatir pudriciones en envases de exportación. Creemos que puede transformarse en una herramienta muy importante para proteger la calidad y condición de la fruta chilena en mercados internacionales”, comentó.

La directora de Innovación, Desarrollo y Transferencia Tecnológica de la UCM, Fabiola Loyola Aceituno, valoró el impacto del proyecto como ejemplo de transferencia efectiva del conocimiento generado en la universidad. “Este proyecto refleja cómo la investigación científica desarrollada en la UCM puede transformarse en innovación con impacto productivo, ambiental y social. La creación de una empresa de base científico-tecnológica demuestra la capacidad de nuestros investigadores para generar soluciones concretas a problemáticas reales y avanzar hacia una economía basada en conocimiento y sostenibilidad”, expresó.

En la actividad participaron además la decana de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales UCM, Dra. Gloria González, y el director del Doctorado en Biotecnología Traslacional, Dr. Ariel Arencibia, junto a académicos, estudiantes, representantes de empresas e instituciones colaboradoras del proyecto.