La clasificadora de riesgo Fitch Ratings ratificó la calificación de la deuda soberana de Chile en moneda extranjera de largo plazo en “A-”, con perspectiva estable. La decisión ratifica el rumbo de la consolidación fiscal que el Gobierno del Presidente José Antonio Kast ha llevado adelante desde marzo de este año, y se sustenta en un balance soberano relativamente sólido -con deuda sobre el PIB inferior a la de países comparables- y en un historial de políticas macroeconómicas creíbles.
La agencia destaca que, en lo que va de la actual administración, los ingresos fiscales reales crecieron 7,0% interanual hasta julio -impulsados por mayores ingresos mineros-, mientras el gasto público se contrajo 0,7% producto del ajuste fiscal impulsado por el Ejecutivo. Con ello, Fitch proyecta que el déficit fiscal bajará de 2,7% del PIB en 2025 a 1,8% en 2026, y seguirá reduciéndose en 2027 gracias al alto precio del cobre y a la disciplina de gasto que ha marcado esta administración.
La deuda pública se mantuvo estable en 41,7% del PIB en 2025, la primera vez en dos décadas que no aumenta. Fitch proyecta que, bajo la actual conducción fiscal, la deuda subirá a 42,8% del PIB en 2026 antes de estabilizarse en torno a 43%, muy por debajo del promedio de 59% de los países con clasificación “A”.
El reporte reconoce además la agenda económica del Gobierno del Presidente Kast, en particular la Ley de Reconstrucción Nacional -que reduce el impuesto corporativo a 23% hacia 2029 y busca recortar en 40% los plazos de permisos-, y consigna que la cartera de inversión proyectada para 2026-2030 alcanza un récord de US$95.100 millones, de los cuales US$25.000 millones corresponden solo a 2027, liderados por minería y energía.
En cuanto a su proyección de crecimiento para 2026, la ajustó a 0,7%, considerando los efectos de shocks transitorios que han afectado a sectores como la minería, la agricultura y la pesca, junto con un escenario externo marcado por el aumento del precio del petróleo.