El Servicio Nacional de Migraciones (SERMIG) concretó la expulsión de un ciudadano peruano que fue detenido durante una manifestación realizada en Santiago en mayo, en el marco de las movilizaciones por el Día del Trabajador, por el delito de tráfico de pequeñas cantidades.
Además, en abril de 2026, el 7.º Juzgado de Garantía de Santiago había decretado arraigo nacional en su contra en una causa por robo en bienes nacionales de uso público.
El director nacional del Servicio de Migraciones, Frank Sauerbaum, destacó la decisión y aseguró que el Gobierno continuará aplicando las medidas correspondientes frente a extranjeros que incumplan la legislación migratoria y, especialmente, frente a quienes tengan registros asociados a delitos.
“Este caso demuestra que estamos actuando con firmeza frente a quienes no cumplen con la legislación migratoria, pero por sobre todas las cosas, quienes cuentan con delitos. Ya hemos concretado más expulsiones que en cada uno de los años del gobierno anterior, y vamos a seguir expulsando a extranjeros con antecedentes delictuales. Nuestro mandato es claro: avanzar hacia una migración ordenada, segura y regular, cumpliendo con la ley y el mandato del Presidente José Antonio Kast”.
El ciudadano peruano ingresó a Chile en 2016 por el paso fronterizo Los Libertadores, con una visa de turista. Dos años después, en 2018, obtuvo una residencia temporal. Sin embargo, según los registros disponibles, dicha residencia no habría sido estampada.
Tras la revisión de su situación migratoria y los antecedentes registrados en su contra, la autoridad determinó su expulsión del territorio nacional. La medida se concretó este sábado, con lo que el extranjero abandonó el país.
Al 30 de julio de 2026, se registran 1.330 expulsiones concretadas, cifra que supera el mayor registro anual de expulsiones alcanzado durante las administraciones anteriores.