Las emergencias ya no solo ponen a prueba la infraestructura física de un país; también exigen que las redes de telecomunicaciones respondan cuando las personas más necesitan comunicarse. Cortes de energía, sistemas frontales, incendios forestales o terremotos pueden afectar la operación de las antenas móviles, haciendo indispensable contar con mecanismos que aseguren la continuidad de las comunicaciones.
Uno de ellos es el Roaming Automático Nacional de Emergencia (RANE), una herramienta implementada por la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) y que permite a un teléfono celular conectarse automáticamente a la red de otra compañía cuando su operador habitual presenta una interrupción de servicio producto de una contingencia.
«Muchas personas conocen el roaming porque lo han utilizado al viajar al extranjero, pero en Chile existe una modalidad especial para emergencias que funciona de manera local, es gratuita y permite mantener la conectividad cuando la red de un operador deja de estar disponible», explica Nicolás Silva, director de Tecnología de Asimov Consultores, empresa chilena que desarrolla apps móviles, software e inteligencia artificial para el sector público y privado.
A diferencia del roaming internacional, este mecanismo está regulado en Chile y obliga a las compañías de telecomunicaciones a compartir temporalmente su infraestructura cuando una de sus redes queda fuera de servicio por una emergencia.
«No es un favor entre compañías. Es una herramienta regulada que obliga a los operadores a compartir su infraestructura para asegurar que las personas puedan seguir comunicándose en momentos críticos», destaca Silva, quien es ingeniero civil de la Universidad de Chile y Máster en TI de la Universidad de Carnegie Mellon.
Para el especialista, el valor de esta tecnología va mucho más allá de mantener la señal del teléfono: «En una emergencia, la conectividad deja de ser una comodidad y pasa a ser un servicio crítico. Permite recibir alertas oficiales, avisar que una familia está bien, coordinar ayuda o acceder a información relevante. Mantener esa comunicación puede marcar una diferencia importante para las personas».
El sistema opera de forma automática siempre que el usuario tenga habilitada la opción de roaming en su teléfono móvil, configuración que normalmente viene activada de fábrica tanto en dispositivos Android como iPhone. «Lo recomendable es verificar esa configuración antes de enfrentar una emergencia. Si el roaming está habilitado, el cambio de red ocurre automáticamente cuando la infraestructura del operador habitual no está disponible», explica.
Silva agrega que esta herramienta también puede permitir el acceso a servicios de datos móviles esenciales, dependiendo de la implementación realizada por los operadores durante la emergencia.
«Las redes móviles hoy forman parte de la infraestructura crítica de un país. Herramientas como el roaming de emergencia demuestran que la tecnología también cumple un rol esencial en la resiliencia de las comunidades y en la capacidad de responder frente a una emergencia», concluye el experto.