Natixis Investment Managers (Natixis IM), compañía líder en gestión de activos y fondos de inversión, ha desarrollado el informe Great Wealth Transfer, en el que se revelan datos clave sobre las preferencias de inversión y se resaltan las diferencias generacionales y de género. Uno de los aspectos más reveladores es la percepción sobre la jubilación, un tema que preocupa más a las mujeres que a los hombres en Latinoamérica.
El 45% de las mujeres encuestadas opina que necesitará un “milagro” para asegurar una buena jubilación. En ese sentido, la cifra desciende cuando se les consulta lo mismo a los hombres, ya que solo el 32% se siente así.
¿Por qué casi la mitad de las mujeres siente tanta desconfianza al intentar acceder a una jubilación digna? Según la encuesta realizada para el estudio, las mujeres son cada vez más conscientes de que se encuentran en desventaja en lo que respecta a los ahorros para la jubilación, debido a una mayor esperanza de vida y al tiempo que pasan fuera del mercado laboral para dedicarse al cuidado de otras personas. El 65% de las inversionistas encuestadas reconoce que la mayor esperanza de vida las pone en desventaja.
Esta preocupación también se refleja en la realidad chilena. Según datos de la Superintendencia de Pensiones, la pensión promedio de las mujeres en el país es cerca de un 37% menor que la de los hombres, una brecha asociada a factores como menores salarios, mayores lagunas previsionales, una alta carga de trabajo de cuidados no remunerados y una mayor expectativa de vida. Incluso las lesiones del sector previsional sitúan esta diferencia en torno al 40%, lo que refleja los desafíos estructurales que enfrentan las mujeres para construir ahorros suficientes para su jubilación.
Además, el 34% de las mujeres está preocupado por lo que la inflación podría hacer con sus ahorros, mientras que solo el 29% de los hombres comparte esta incertidumbre. Asimismo, el 43% de las mujeres teme ser una carga para sus hijos y el 20% se preocupa por no contar con fondos suficientes para mantener a sus hijos, a sus padres y a ellas mismas. Nuevamente, la cifra baja al hacerles la consulta a inversionistas varones, con 36% y 15%, respectivamente.
“El desafío se hace más evidente en las experiencias de las mujeres jubiladas que participaron en la encuesta. Este grupo muestra una mayor preocupación por quedarse sin recursos económicos durante la jubilación, debido a que los gastos de salud y de cuidados a largo plazo son más altos de lo esperado en comparación con los hombres”, aseguró Lucas Pérez, Country Head y Managing Director para el Cono Sur en Natixis Investment Managers.
Las mujeres están más atentas a los riesgos y valoran el planeamiento de jubilación
El estudio Great Wealth Transfer también revela que el género influye en las preferencias de los asesores. A nivel global, encontramos que las mujeres son más propensas que los hombres a describirse a sí mismas como inversoras conservadoras (41% frente a 32%).
Esta tendencia se mantiene si dirigimos la pregunta a las inversionistas de América Latina. De esta manera, encontramos que solo el 58% de las mujeres se sienten cómodas asumiendo riesgos de inversión, mientras que entre los hombres la cifra asciende al 66%. Además, si tuvieran que elegir entre seguridad y rendimiento de las inversiones, el 79% de las mujeres y el 70% de los hombres optarían por opciones seguras.
Ante la volatilidad de los mercados, el 76% de las mujeres siente temor y solo el 56% cree que esto pueda ser una oportunidad de crecimiento económico. En general, el 66% de las encuestadas se muestra preocupada por el impacto de la inestabilidad global en sus finanzas, mientras que solo el 58% de los hombres comparte ese temor.
“Todo ello da lugar a un tipo de conversación diferente con una mujer beneficiaria. En general, los datos sugieren que, al trabajar con mujeres como herederas, los asesores tal vez quieran dar prioridad a la planificación de la longevidad, la financiación de la atención médica y la gestión de la volatilidad, y ofrecer un plan para ajustar las carteras que aborde las diferencias clave en la tolerancia al riesgo y los niveles de confianza”, añadió Pérez.
En cuanto a lo que esperan de un asesor de inversiones, queda claro que las mujeres valoran este tipo de servicios más que los hombres. El 58% de las mujeres cree que lo más importante de un asesor son sus consejos de planeación financiera, mientras que este atributo solo es valorado por el 4,2% de los hombres. De la misma manera, el 44% de las encuestadas considera vital que el asesor les ayude a entender las inversiones, frente al 37% de los hombres que prefieren esta cualidad.
Finalmente, el servicio que más valoran las mujeres en un asesor es el planeamiento financiero (51%), seguido muy de cerca por los ingresos de jubilación (47%) y por encima de la gestión de impuestos (38%) y de las inversiones privadas (38%).