
¿Qué puede enseñarnos la ciencia sobre la memoria, el fracaso, la enfermedad, el amor y la muerte? En El segundo principio, el matemático y Premio Nacional de Ciencias Exactas Eric Goles aborda estas preguntas a través de una autobiografía tan intelectual como humana. En la publicación, el autor transforma su propia vida en una reflexión sobre el conocimiento, el paso del tiempo y la búsqueda de sentido.
En este apasionante relato, se revela al científico más allá de sus reconocimientos: el hijo de un compositor famoso, el estudiante obsesionado con las matemáticas, el investigador que vivió en Francia, el padre, el abuelo y el escritor. Pionero de las ciencias de la complejidad y de la inteligencia artificial en América Latina, Goles reconstruye una historia marcada por descubrimientos, pérdidas, amistades, viajes y obsesiones intelectuales. Desde su infancia en Antofagasta, en el seno de una familia vinculada a la música y la inmigración, hasta su reconocimiento internacional como investigador y divulgador, el autor comparte los episodios y decisiones que dieron forma a su vocación.
«Crecí en un entorno donde el arte y la expresión eran parte de la vida cotidiana, y subirse a un escenario, ponerse frente a una audiencia o comunicar ideas ha sido siempre algo natural para mí. Esa veta artística sigue muy viva en todo lo que hago, desde mis primeras experiencias en televisión hasta mi relación permanente con los libros y la literatura», cuenta el autor. «Me siento muy conectado con mis raíces familiares. Mantengo vínculos con parte de mi familia croata y con las islas del Adriático de donde provienen mis ancestros, lo que me ha permitido comprender que la identidad puede construirse desde distintos lugares y pertenencias», agrega.
Con honestidad y sentido del humor, Goles aborda las dudas, fracasos y desafíos que acompañaron una carrera excepcional, al tiempo que entrelaza su experiencia personal con algunos de los grandes acontecimientos de la historia reciente de Chile y con preguntas universales sobre la memoria, el tiempo y la permanencia. «Mi vida –como la de todo lo vivo– es una lucha contra la entropía. Lo significativo es que todo aquello que te gasta, que te va aquejando, el ruido del mundo y de las cosas, he tratado de usarlo para crecer, amar y ser feliz. Ese es mi mensaje: el segundo principio no es para lamentarse, es una palanca para mirar la vida y la muerte final cara a cara, una lucha en que me he pasado toda la vida».
Inteligente, conmovedor e irreverente, El segundo principio es mucho más que la autobiografía de un académico destacado. Es el relato de una vida impulsada por la curiosidad y la imaginación, y una invitación a descubrir cómo la ciencia puede dialogar con las emociones, la literatura y las grandes preguntas de la condición humana.