Uno de cada tres adolescentes chilenos entre 13 y 15 años ha usado el cigarrillo electrónico o vapeador alguna vez en la vida, mientras que el 14,8% reconoce ser consumidor de vaper con nicotina en el último mes. Esos datos son parte de los resultados de la Encuesta Mundial de Tabaco en Jóvenes, aplicada por el Ministerio de Salud en cooperación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
La encuesta -pionera en la incorporación del uso del vaper- es la primera con representación nacional y permitirá que Chile se incorpore a los reportes de la OPS sobre prevalencia del consumo de tabaco en jóvenes a nivel mundial.
El estudio incluyó el trabajo de campo en colegios y liceos de 16 regiones del país, abarcando una muestra de 7.204 estudiantes que a la fecha de la aplicación del cuestionario –segundo semestre de 2024- tenían entre 13 y 15 años cumplidos.
En el caso del cigarrillo, un 23,3% de los adolescentes entre séptimo básico y segundo medio declaró haber consumido alguna vez tabaco. Se observa una prevalencia ligeramente superior en mujeres (26%) en comparación con los hombres (20,2%). Mientras que un 9,3% reconoció ser fumador actual, sin diferencias significativas entre ambos sexos.
En relación con análisis previos, si bien, los expertos indican que el consumo del cigarrillo tradicional se mantiene en niveles estables, llama la atención el rápido ingreso del vapeador como puerta de entrada al tabaquismo entre los adolescentes.
La ministra de Salud, May Chomali, calificó los resultados como alarmantes. “Sentimos que estamos en una zona de altísimo riesgo para nuestros adolescentes, en términos que están iniciando el uso de cigarrillos y de cigarrillos electrónicos demasiado temprano, lo que va a predecir en un futuro altísimos riesgos para la salud física y para la salud mental”, expresó.
Además, la autoridad agregó que “otra de las cosas que nos llamó mucho la atención de esta encuesta es la baja percepción de riesgo del uso de los vapeadores y eso es porque hemos llegado mal con el mensaje del daño de los vapeadores. Toda la publicidad a la cual se ven expuestos nuestros adolescentes hablan de lo interesante, lo cool, o sea, nos llevan la delantera en la sensación de que esto no es dañino y se ha planteado así, no fumes, pero usa vapeador que tiene menos riesgo y tiene exactamente el mismo riesgo”.
La ministra Chomali, agregó que “el cambio en el patrón de consumo que hubo entre cigarrillos habituales a vapeadores, nos hace ser mucho más exigentes en términos de algunas políticas públicas. Por un lado, lo que tiene que ver con cómo estamos fiscalizando que se cumpla la política pública y cómo estamos, de una u otra forma, castigando a quienes no cumplen en proteger a nuestros niños. Y, por otro lado, qué es lo que nosotros podemos hacer para reducir el consumo de estos vapeadores, aumentando la percepción de riesgo porque, con lo que tenemos actualmente, no estamos incorporando todos los elementos necesarios para que estos vapeadores no sean atractivos a los adolescentes”, afirmó.
Los resultados de la encuesta fueron entregados durante el Seminario “Tabaquismo en Jóvenes: Nuevas formas de consumo”, en el que participaron expertos como la broncopulmonar Carolina Hererra, la Dra. Claudia Bambs directora de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina UC e investigadora del Centro para la prevención y control del cáncer (CECAN)y el director ejecutivo del CITUC Juan Carlos Ríos, además de expertos del Ministerio de Salud como Celso Muñiz, encargado de la Oficina de Prevención del Consumo de Tabaco, el jefe del Departamento de Epidemiología, Jorge Vilches y la jefa de la División de Planificación Sanitaria (Diplas), Ximena Barrios.
La subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, relevó el trabajo colaborativo entre distintas áreas del Ministerio de Salud, junto con el acompañamiento permanente de la OPS/OMS, y cuyo resultado se constituye como un ejemplo para la región y para el mundo. “Como Subsecretaría vamos a impulsar que esta medición se mantenga en el tiempo, porque solo midiendo sistemáticamente podremos evaluar el efecto de lo que hacemos y rendir cuentas al país. La información que hoy compartiremos es un bien público. Queda a disposición de los tomadores de decisión, del intersector, de la academia, de la comunidad educativa y de la sociedad civil, porque proteger a las nuevas generaciones del tabaco y de la nicotina es una tarea que nadie puede hacer solo”, aseguró.
Por su parte, el representante de la OPS/OMS, Giovanni Escalante, se refirió al avance en el control del tabaco que ha desarrollado el Minsal en conjunto a otros actores clave. “Chile ha demostrado un firme compromiso con el Convenio Marco para el Control del Tabaco y el trabajo del Ministerio de Salud ha sido fundamental en la implementación de políticas públicas efectivas. Gracias al liderazgo de varias décadas, se ha avanzado en la protección contra el humo del tabaco en espacios públicos y en la oferta de ayuda para dejar de fumar. No obstante, ahora la industria tabacalera es cada vez más creativa (…) Por tanto, celebro mucho que las autoridades estén también tomando medidas para abordar esta compleja situación que están pasando todos los países en las Américas y en el mundo”, dijo.
Sobre el uso de vapeadores, Juan Carlos Ríos, director ejecutivo de CITUC, se refirió a las nocivas sustancias que componen los vapers y que pueden afectar la salud y el desarrollo intelectual de los jóvenes. “Podemos tener muchos diferentes tipos de compuestos. Nicotina, altamente adictiva. La probabilidad de que un niño que vapea esto, sea después fumador, es 10 veces más. Después, tenemos solventes. A los 12, 13, 14 años el joven todavía está desarrollando su cerebro y, en ese sentido, todos estos solventes son sustancias neurotóxicas. Tenemos el gran problema de los metales. Estas sustancias pueden afectar de forma importante el coeficiente intelectual, eso lo vamos a saber a futuro, por eso es tan importante volver a esa percepción de riesgo”, detalló.
Respecto de los riesgos de usar cigarrillos electrónicos, la doctora Carolina Herrera señaló que podría ser más dañino que un cigarrillo tradicional. «Podría ser peor que un cigarrillo normal, porque si tú tienes un dispositivo de vaper, puede tener muchísima más nicotina que 15 cajetillas de cigarrillo. Así es que, como hasta mayo del año pasado no había ninguna regulación de ningún tipo, ahora al menos ya se sabe que está prohibido la venta, el regalo o la promoción de los vapeadores en menores de 18 años”, añadió.
Por su parte, la doctora Bambs, dijo que “la evidencia científica es muy clara en mencionar que, tanto los vapeadores, cigarrillos electrónicos, todo producto que contenga nicotina, es muy dañino para la salud cerebral y para la salud física. Además, hoy día hay una gran preocupación en Chile por infarto, accidentes cerebrovasculares y cáncer en personas menores de 40 años (…) Una de las grandes causas de por qué estamos viendo estas cosas que son graves es porque el consumo de tabaco, de alcohol, de alimentos ultraprocesados, ocurren desde los 13 a 14 años en nuestra población”.
Exposición y acceso al tabaco
Otro antecedente extraído de la encuesta revela que ante la pregunta ¿consumirías tabaco en el futuro?, y si algún amigo te ofrece un producto con tabaco ¿lo harías? Un 27,27% reconoce que lo haría. Al separar la información por género, arroja que la respuesta entre mujeres es superior y alcanza a 31,7%.
Otro de los resultados relevantes que arrojó el estudio se relaciona con la exposición al tabaco de los adolescentes tanto en espacios abiertos como cerrados. De acuerdo con los resultados de la encuesta, un 40,8% de los estudiantes consultados aseguró que durante la última semana presenciaron a personas fumando cigarrillos en espacios públicos cerrados como escuela, tiendas, restaurantes, los centros comerciales o cines. Mientras que un 34,5% aseguró que estuvo expuesto al humo del tabaco en su casa los 7 días previos a la encuesta.
Si bien, un 40% de los adolescentes indica que en sus colegios presenció contenido donde se mostraron los efectos nocivos del tabaco en la salud, un 68,3% de los consultados dijo no estar seguro de que estar expuesto al humo del tabaco ajeno sea perjudicial para su salud. En mujeres este indicador es más alto, llegando al 72,1% de las respuestas.
Pese a que la venta de tabaco a menores de edad está prohibida en el país, un 33,1% de quienes fuman cigarrillos aseguran que pudieron comprarlo en tienda, quiosco o supermercado sin mayores inconvenientes.
En relación con la intención de abandonar el consumo de tabaco, un 41,2% de los estudiantes, que fuman actualmente, intentó dejar de fumar en los últimos 12 meses. Sin embargo, a pesar de esa intención, un 58,8% de estudiantes a nivel nacional indica que no realizó intentos de dejarlo, lo que sugiere que más de la mitad de los fumadores adolescentes actuales no están buscando activamente abandonar el tabaco.