Un tackle puede verse, escucharse e incluso sentirse desde fuera de la cancha, pero existen impactos cuyas verdaderas consecuencias son mucho más difíciles de dimensionar. Desde esa reflexión nace “El Impacto Invisible”, la nueva campaña de Fundación Emilia junto a Los Cóndores, que busca generar conciencia sobre las consecuencias que pueden tener nuestras decisiones en la vía.
La iniciativa parte de una realidad cotidiana: saber que una conducta es riesgosa no siempre significa dejar de realizarla. Conducir después de beber, exceder la velocidad o mirar el teléfono son riesgos conocidos, pero muchas veces se siguen asumiendo bajo la idea de que “tenemos el control” o que “esta vez no va a pasar nada”.
Para hacer visible aquello que muchas veces cuesta imaginar, la campaña recurre al rugby y a sus impactos como punto de comparación. Los Cóndores entrenan física y técnicamente para enfrentar tackles dentro de un entorno controlado, con reglas y preparación. En la vía, en cambio, ningún entrenamiento prepara a una persona para enfrentar un siniestro vial.
“Después de años haciendo campañas de prevención, sabemos que el problema no es solamente desconocer qué conductas son riesgosas. Muchas veces sabemos que están mal y, aun así, se realizan porque se cree tener el control. Con esta campaña queremos que las personas puedan anticipar, aunque sea por un instante, aquello que normalmente no imaginan hasta que ya ocurrió”, explica Carolina Figueroa, presidenta de Fundación Emilia.
La campaña adquiere especial relevancia frente a las cifras nacionales. Durante 2025, Chile registró 73.083 siniestros viales, 1.507 personas fallecidas y 7.061 lesionados graves. Esto equivale, en promedio, a más de cuatro personas fallecidas y cerca de veinte gravemente lesionadas cada día.
Sin embargo, para la Fundación Emilia, el verdadero impacto no termina en la colisión. Detrás de cada víctima existen familias, amigos y comunidades que también pueden enfrentar procesos de rehabilitación, cuidados, pérdidas y consecuencias emocionales, económicas y judiciales que se extienden mucho después de ocurrido el siniestro.
La participación de Los Cóndores busca, además, utilizar el deporte y la influencia pública como figuras para promover comportamientos positivos. A través de distintos contenidos, sus jugadores vincularán valores propios del rugby, como liderazgo, disciplina, responsabilidad y protección del compañero, con la seguridad vial, invitando a trasladar esa misma responsabilidad hacia quienes comparten las calles y carreteras.
“Cuando conducimos no estamos decidiendo solamente sobre nuestro propio riesgo; también estamos decidiendo sobre la seguridad de personas que no eligieron estar expuestas a nuestra conducta. Queremos cambiar la pregunta desde ‘¿qué me puede pasar?’ hacia ‘¿qué puedo provocar con mi decisión?’”, agrega Figueroa.
“El Impacto Invisible” se presenta además en el año en que Fundación Emilia cumple 12 años trabajando por la prevención y acompañamiento de víctimas de siniestros viales, período en el que ha entregado ayuda y orientación a más de 6.000 víctimas y sus familias.
Con esta campaña, Fundación Emilia y Los Cóndores buscan instalar una reflexión simple antes de tomar una decisión en la vía: ninguna experiencia, confianza o preparación nos hace inmunes a un siniestro vial, pero sí podemos actuar antes para evitarlo.