El Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente San Nicolás, en la región del Ñuble, y el Liceo Bicentenario Víctor Jara de Peralillo, en la región de O´Higgins, fueron seleccionados entre los 50 finalistas del Global Schools Prize 2026, reconocimiento de la Fundación Varkey a los establecimientos educativos más innovadores e influyentes del mundo, aquellos que con su trabajo “están reinventando la educación para el futuro”.

El premio considera 5 finalistas en 10 categorías: El Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente San Nicolás resultó seleccionado en la categoría Educación STEM, y el Liceo Víctor Jara de Peralillo, en categoría Ciudadanía Global. Ambos fueron elegidos entre cerca de 3.000 postulaciones provenientes de 113 países. Junto a los otros 48 establecimientos recibirán la Insignia del Premio Escuelas Globales, que simboliza su impacto y logros de clase mundial, se integrarán a la Red Escuelas Globales, lo que les permite acceder a alianzas, desarrollo profesional y oportunidades de colaboración global con otras instituciones líderes, y continuarán en competencia, pues se proyecta que el ganador sea anunciado en el Foro Mundial de la Educación que se celebrará en Londres este mes. 

La ministra de Educación, María Paz Arzola, señaló: “Quiero felicitar a directores, profesores, asistentes de la educación, equipos y sobre todo a los estudiantes y sus familias. Que Chile tenga dos Liceos Bicentenario dentro de los 50 mejores colegios del mundo en el Global School Prize nos llena de orgullo y nos pone como ejemplo para toda la comunidad educativa del país. Ver que se puede lograr resultados sobresalientes en educación pública, nos inspira a seguir trabajando con más fuerza”.

El programa Liceos Bicentenario se desarrolla desde el año 2010 y establece cinco pilares que mueven a los liceos: altas expectativas, foco en los aprendizajes, nivelación y re-enseñanza, libertad y autonomía y liderazgo directivo. Estos pilares dan sentido a la noción de excelencia del programa, que se complementa con los estándares de resultados y de proceso para los 420 Liceos Bicentenario, y que busca que sus prácticas pedagógicas se transformen en referentes para el sistema educativo.

Impulsar el desarrollo

El Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente San Nicolás cuenta con una matrícula actual de 2.505 estudiantes (83% de alta vulnerabilidad y 61% prioritarios), que ha crecido más de 700% desde 2007. Entre los proyectos estudiantiles destacados se encuentran Fixaterra, una microcápsula bioingenierizada para cultivos resistentes a la sequía que ganó el “Solve for Tomorrow” nacional de Samsung 2025 (liderado por dos estudiantes mujeres); el Observatorio Escolar Espacio-Tiempo junto a la Universidad Adventista de Chile, primer nodo escolar del país en una red nacional de magnetómetros; y VidTata, un piloto de jugos desarrollado por estudiantes que agrega valor a las uvas patrimoniales locales; una impresora Braille hecha con piezas recicladas presentada en Boston y un proyecto de proteínas sostenibles clasificado a MILSET ExpoCiencias 2025 en Abu Dhabi.

El establecimiento fue reconocido por Unesco como modelo regional, forma parte de la RedPEA, contribuye a investigaciones de OECD Schools+ y mantiene alianzas con ESRI Chile, Taiwan ICDF y más de 20 universidades e industrias. La implementación de agrupamientos flexibles de aprendizaje, más de 30 electivos artísticos y deportivos, y el acompañamiento docente han impulsado un modelo que demuestra que la equidad y la excelencia pueden convivir. “Para nosotros, la verdadera educación no se mide solo con números, sino con el desarrollo armonioso del potencial único de cada niño y niña”, señala su director, Víctor Reyes.

En tanto, el Liceo Bicentenario Víctor Jara de Peralillo, científico humanista y técnico profesional, que cuenta con una matrícula de 436 alumnos, ha realizado cuatro versiones de las Jornadas Educacionales «Reimaginar la escuela», con apoyo del CIAE de la Universidad de Chile. En estos encuentros, dialogansobre posibles caminos para enfrentar los desafíos del futuro. Su director, Miguel Rivera, señala que luego del primer encuentro, surgido a partir del documento “Reimaginar juntos nuestros futuros: un nuevo contrato social para la educación” de Unesco, “nos dimos cuenta de que reimaginar no debía ser un evento, sino más bien un espacio de reflexión para convocar a la comunidad a hablar sobre la educación que queremos, ya que la educación se construye desde el entorno”.