Una empresa puede tener dinero en varias cuentas, créditos por pagar en distintas monedas y facturas por cobrar registradas en su sistema contable. Sin embargo, saber cuánta caja tendrá el próximo mes todavía puede exigir abrir portales bancarios, descargar cartolas y unir varias planillas de Excel. Dos emprendedores chilenos quieren cambiar ese proceso con un sistema integral de tesorería.

José Tomás Rodríguez y Francisco Valenzuela fundaron Caddie para traer a Chile el modelo de los Treasury Management Systems (TMS), plataformas que centralizan la información bancaria y financiera de una empresa para controlar su liquidez y anticipar sus vencimientos. En Estados Unidos y Europa la categoría ya está consolidada, con referentes como la estadounidense Kyriba y la española Embat. Compañías como Amazon, Uber, MetLife y Cabify han adoptado este tipo de plataformas.

La oportunidad, según los fundadores, está en conectar tres fuentes que suelen estar separadas: los saldos y movimientos de los bancos; los créditos y sus calendarios de pago, frecuentemente mantenidos en planillas; y las cuentas por cobrar y pagar registradas en el ERP. Esas tres fuentes son, en la práctica, los insumos del flujo de caja: lo que la empresa tiene hoy en el banco, lo que debe pagar por sus créditos y lo que espera cobrar y pagar en las próximas semanas. Cuando el equipo las reúne a mano, el flujo de caja puede quedar desactualizado antes de llegar a la gerencia.

El problema no es exclusivo de Chile ni de empresas pequeñas. Según la Encuesta Global de Tesorería 2025 de PwC, que consultó a 350 tesoreros de todo el mundo, el 52% de las compañías con ingresos anuales entre US$1.000 millones y US$10.000 millones todavía recopila y consolida a mano la información para proyectar su caja. Para los fundadores de Caddie, si eso ocurre en empresas de ese tamaño y en mercados donde estas herramientas llevan años disponibles, en Chile la brecha es todavía mayor.

Rodríguez, cofundador y CEO, explica que el producto nació desde la gestión de la deuda, una necesidad especialmente relevante para empresas con varios créditos y sociedades, y que ha ido evolucionando hasta cubrir el flujo de caja completo. La startup apunta inicialmente a compañías medianas y grandes, intensivas en capital, de sectores como construcción, inmobiliario, energía, agroindustria y proveedores mineros, entre otros.

Caddie busca consolidar deuda, caja y reportes por sociedad, proyecto, banco y moneda. Su plataforma contempla conexiones bancarias para consultar saldos y movimientos, y un motor de inteligencia artificial que lee los pagarés, las tablas de amortización y los archivos que la empresa ya utiliza, y convierte esa información no estructurada en datos estructurados. A partir de ahí, el sistema calcula intereses devengados, reajustes, diferencias de cambio y vencimientos, y permite trabajar con pesos, UF, dólares y euros.

Como se trata de información financiera sensible, los datos que extrae el motor: capital, tasa, moneda y fechas de pago, entre otros, no se incorporan de forma automática: siempre tiene que haber alguien del equipo financiero del cliente que los revise y apruebe. La empresa señala que también conserva la trazabilidad del documento que originó cada dato y realiza un cuadre con los registros del cliente antes de poner la plataforma en operación.

Según sus fundadores, Caddie reduce cerca de un 75% el trabajo manual en tareas de recolección de caja, administración de créditos y preparación de reportes. Descargar y consolidar la información de treinta cuentas en distintos bancos, o mantener al día una cartera de créditos con estructuras, tasas, monedas y bancos diferentes, son procesos que la plataforma automatiza. Los reportes se generan de forma automática y pueden verse en cualquiera de las cuatro monedas, filtrados por sociedad, proyecto o banco. La empresa está midiendo esa cifra con sus primeros clientes.

Según Caddie, la implementación toma entre una y tres semanas, según el tamaño de la empresa, más una semana de capacitación. La firma afirma que su sistema consulta y ordena información, pero no ejecuta pagos ni mueve fondos. Tras completar su paso por Start-Up Chile, busca desarrollar casos de uso medibles en Chile y, posteriormente, evaluar su expansión a otros mercados latinoamericanos.