Durante la sesión, la diputada Constanza Schonhaut (FA) solicitó la unanimidad requerida en la sala para que esta iniciativa también sea analizada por esa comisión, argumentando que es la instancia idónea para un tema que compete directamente a las mujeres. Sin embargo, las bancadas del Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario se opusieron, impidiendo el avance de esta solicitud.

Schonhaut calificó la negativa como “lamentable y bastante insólita cuando se trata de un proyecto que afecta única y directamente a las mujeres”. La legisladora fue enfática en señalar el peligro de fondo de la iniciativa porque “se trata de un proyecto cruel, que revictimiza a mujeres que están en situaciones extremas, que busca obstaculizar el acceso al aborto en tres causales y que busca imponer creencias de algunos por sobre la evidencia científica que no respalda un proyecto de estas características”.

Desde el Partido de la Gente (PDG), la diputada Eileen Urqueta se sumó a las críticas subrayando la ironía del escenario político, calificando como “inconcebible y decepcionante que los mismos hombres que buscaron poner en discusión este proyecto se hayan negado a que sean las mujeres quienes lo debatan en la mesa legislativa que corresponde”.

Por su parte, la diputada Claudia Mora (RN) reiteró que el proyecto solo sirve para “volver a victimizar a las personas que ya tomaron una decisión que ya es dolorosa”. A modo de conclusión, la diputada envió una clara advertencia a los impulsores de la medida: “es muy lamentable que esto no se haya aprobado en la sala, pero eso no quiere decir que este proyecto lo vamos a aprobar, por lo menos de mi parte tienen un rechazo”.

Las parlamentarias concluyeron haciendo un llamado a resguardar los derechos adquiridos y aseguraron que se mantendrán unidas de forma transversal frente a cualquier intento de retroceder en los derechos de las mujeres en el país.